miércoles, 5 de agosto de 2015

Daniel Scioli es un arma cargada de ignorancia, por Cristina Castello

"No me gustó ese nivel de agresión, hablando del arma
que hay que ir a votar con un arma.
Tenemos que contribuir a mayor armonía"
.
"Con un arma

"Con un arma ". Dijo.
Lo dijo Daniel Scioli el primer sábado de este agosto, en el programa de la señora Mirtha Legrand. 
Se refería a ciertos giros del discurso que Luis Miguel Etchevehere, presidente de la Sociedad Rural había pronunciado un día antes: 
"Uno a uno, iban cayendo los guijarros de piedra en la urna de barro. 
Una a una caían las pequeñas piedras en el cántaro: 
Piedra blanca, consiento...  / Piedra negra, desapruebo..."
Así comenzaba el pregón, una pieza oratoria asombrosa.
Etchevehere dijo piedra, dijo blanca,  dijo negra   y César Vallejo sobrevoló sobre nosotros, como seguramente antes, había inspirado a Etchevehere ("Piedra Negra Sobre Una Piedra Blanca")      
Y entonces, en lugar de "piedra" escuché "alma";
y en lugar de "blanca" escuché "vida";
y la palabra "negra" me sonó a "muerte", según interpreta esas palabras, el
 diccionario de símbolos de Cirlot. Quizá Scioli no se enteró ni sabe de esto. Si no, seguramente y si conociera de travesías literarias, hubiera inventado para el orador otro círculo del infierno del Dante.
El discurso de Etchevehere, fue un llamado a vivir en Democracia y en República; una descripción de alto vuelo de la situación actual: una forma de "conmover la conciencia pública" (Antonin Artaud dixit); y estuvo poblado de palabras de poetas, a algunos de los cuales no nombró pero de quienes citó sus versos.
Mientras lo escuchaba -y luego, leía- creí estar en épocas  no tan lejanas, cuando todavía había argumentaciones porque había  aún algunos hombres elocuentes y cultivados
Citemos apenas dos casos, pero son muchos y habrá más si nos remontamos en el tiempo. Cómo olvidar  que escuchar al doctor Osvaldo Álvarez Guerrero, podía significar aprender, entre otros saberes y siempre con su gran modestia,  sobre "la selva espiritual de la creación estética"; que con Francisco de Durañona y Vedia, podíamos llegar a amar la ópera como jamás lo hubiéramos soñado... Hubo más talentos, créase o no. Bendita vida aunque hoy nos parezca maldita. 
Para una repetición literaria como figura retórica, Etchevehere eligió el verso "un arma cargada de futuro", de un poema del gran Gabriel Celaya.  Bastante después de haber reiterado con intensidad y ritmo poético "un arma cargada de futuro", dijo: En pocos días más la democracia pondrá en las manos de todos los argentinos una herramienta poderosa.
Un arma cargada de futuro.
Un arma cargada de esperanzas.
Un arma cargada de ilusiones.
Ese arma es... :
El Voto 

Y Scioli se espantó:
"No me gustó ese nivel de agresión, hablando del armaque hay que ir a votar con un arma", dijo en la mesa de Mirtha. 
Cosas vederes, Sancho, que non crederes... No era un arma como el arma que suicidó al fiscal Alberto Nisman, Gobernador. Era un "arma cargada de futuro". Sólo eso y tanto como eso.


La poesía es la más ultrajada de todas las artes; y, sin embargo, el poeta tiene o debería tener y Ser, el más alto grado de la conciencia humana
No pretendo que todos sean expertos, pero hay versos que son ya. y por Gracia, muy conocidos; y que para un aspirante a presidente, es una vergüenza desconocer. Bueno... si los desconoce, por lo menos deberá tener el buen criterio para comprender que "cargar de futuro" no es lo mismo que cargar el arma que suicida a un fiscal de la República.
"La poesía es un arma cargada de futuro"  (aquí, por Paco Ibáñez)
El voto deberá querer que el actual gobernador de la PBA no sea nuestro presidente; pero no sólo para terminar con el sino peronista de los vuelos a la estratósfera  o con la retahíla de groserías y vulgaridades con que nos avergüenza Madame Kirchner, esto es, con la prostitución del lenguaje,  de la cultura y de la vida. Sobre todo, en cambio, para ver si podemos construir un país . Para que dejemos de sufrir este resumidero de todas las miserias humanas que es el peronismo en el  poder.
A ver si un día rozamos la idea del valor social de la felicidad.

Otras horas felices,
matarán a estas horas doloridas
y las que hoy son heridas, 
se volverán mañana, cicatrices.
Auguró Etchevehere, con estos decires de Gregorio Marañón...
Sí, si sabemos votar
Si no, si bendecimos en las urnas lo mismo que nos maldice la vida, nuestro país seguirá siendo
como
... los días jueves, 
y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos... *
Gabriel Celaya

Cristina Castello, 5 de agosto de 2015
* César Vallejo






  

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