viernes, 27 de marzo de 2015

Raúl Soldi: «Dios me hace pintar»

Hoy 27/03/2015, Raúl Soldi cumpliría 110 años. Le hice esta entrevista, hace 32; nos dejó en 1994. Vaya este diálogo, como un golpe de pincel, como una nota musical, como una palabra de amor.
Además de su prolífica obra, pintó la cúpula del Teatro Colón de la capital argentina, tomó veintitrés años para hacer los murales de la Iglesia Santa Ana, en Glew (provincia de Buenos Aires), e ilustró numerosos libros de poesía y de música. 
Nunca envejeció: la pureza de su niño interior alumbró su vida


Soldi: «La pintura es como el amor. Se ama una sola vez»


« ¿Usted me había imaginado diferente?»
Aunque siempre obtuvo la misma respuesta, Raúl Soldi reiteró varias veces la pregunta, durante nuestra entrevista. Una manera, quizá, de justificar sus expresiones sencillas y
el pudor por su ternura difícil de disimular.
Tiene 78 años y está en plena tarea y alienta proyectos, como víspera de un mañana dichoso; y vive de la pintura, como desde hace treinta años.
Pero no siempre fue así; antes, la noche era para la pintura y el día para poder mantenerse: hacía decorados de cine.
Con ojos sin sombras, se ilumina en el renacer de aquella vivencia, en este diálogo.
Ser inocente no es mérito de muchos. Sin egoísmo, queja ni nostalgias, con ojos abiertos a la vida, con regocijo, me honró con su inocencia.

De la obra

 -«Mujeres con sombrero», se llama su última muestra, ¿así le gustan las damas?
- (Sonríe) Me gustan, pero esto fue una casualidad. Una arraiga me mostró unos vestidos blancos y yo no resistí. Y la pinté. A partir de ese retrato surgieron los sombreros. Pero después los estudié, porque temí haber caído en el ridículo.

-¿Por qué?
 - Por el tema, pero ahora me gustan.

-Muchos artistas se fueron del país: Presas, Raúl Russo, Seguí, Bonevardi, Aizemberg, ... ¿Por qué usted no?
- ¿Y  por qué, si a mí me gusta la Argentina?

- ¿Quiere decir que acá hizo su obra sin dificultades?
-Tuve muchas, pero las enfrenté. Durante muchos años mi modus vivendi fue el cine, hice unos 2.400 decorados, ¿vio que en mi casa no hay cortinas?

- ¿No le gustan?
- Sí, pero me harté de colgar cortinas, no quiero poner ninguna más, nunca.

- Muchos jóvenes hoy parecen interesados sólo en exponer. Por “exitismo” pierden la vida: vivir  “en” arte, descubrir, aprender, le parece?
-Sí y es una pena. Creo que no dan al dibujo la importancia que tiene como base y cimiento…

-Ya lo decía Delacroix: "El color es la vida, pero el dibujo es el esqueleto, y la vida sin el esqueleto..."
- Así es. Y  ni siquiera hace falta el lápiz o la carbonilla. También se puede dibujar con el pincel. Pero hay que dibujar, porque si no, no hay cuadro que resista.
 
La cúpula del Teatro Colón, de su autoría
-¿Se puede enseñar a dibujar?
-Sí, pero no a pintar, porque la pintura es algo sensorial, entonces... ¿quién podría hacerlo? Ni siquiera quien pintó sabe cómo lo hizo. Yo mismo, cuando tengo que retocar un cuadro, lo mando a un restaurador. Nunca sé con qué colores jugué para hacer cada uno. 

- La pintura es una historia de búsquedas y hallazgos...
- Sí, y cuando se produce el encuentro, es como el amor. Se produce una sola vez.

- Pero muchos pintores se repiten. Se rinden a lo fácil...
- Sí, pero todo es distinto, cuando la inspiración encuentra algo -porque en el arte no se busca, se encuentra- y ese "algo" aparece como un duende. Como un hermoso duende que da vueltas alrededor. Por eso muchas veces, cuando termino un cuadro, lo miro como si fuera de otra persona
y seguro que esa obra es la mejor, porque no es el recuerdo de otras.

- ¿Y con qué criterio elige los amores -sus cuadros-  para cada muestra?
- Siempre hago por lo menos el triple de las obras que necesito y después selecciono; y mi esposa es mi mejor consejera en ese sentido. Por a eso, cuando viene al taller y no comenta nada, parece que algo anda mal.

La pintura abstracta no existe

- Siempre fue figurativo. ¿Es fidelidad a un estilo?
- No, es que considero que la pintura abstracta no existe. Y la figurativa, automáticamente, es abstracta en cuanto a abstracción de la realidad.

- A ver....
- Digo que la pintura abstracta es un invento; alguien la inventó, los críticos o los especialistas.

- Y entonces Kandinsky, o Mondrian, o Klee y tantos, ¿qué?
- A Mondrian lo respeto como gran decorador pero más que en la pintura de caballete lo veo iluminando el muro; él hace el color del reposo. Y de Kandinsky me interesan el color y el movimiento; hace el color del movimiento.
 
En el Teatro Colón
- ¿Qué cuadro de la pintura de todos los tiempos, le gustaría en su casa?
- Si fuera uno solo, algo de Piero Della Francesca. De otras épocas, Van Gogh, Gauguin, tantos...

- ¿Y Sironi? Fue el primero que le hizo una crítica...
- ¿Cómo sabe tanto?  Es verdad, Sironi fue el primero que me hizo una crítica. Él era fascista y escribía en “Il Poppolo de Italia”, en Milán. Cuando yo expuse tres monocopias en la Bienal de Roma, me hizo unas líneas. Allá los críticos no son tan pródigos como acá. “Le Monde” de París hace un comentario semanal y dedica una, dos, tres, cuatro, o cinco estrellas a las exposiciones; aquella que merece cinco es la mejor de la semana.

- Cuando “Le Monde” comentó su obra, le asignó cinco estrellas…
(Con sorpresa) ¿Cómo sabe tanto de mí?

- Es mi obligación como periodista y es respeto hacia usted. Acá el elogio suele ser por las modas o sectario y desmesurado para algunos e injusto para otros, ¿verdad?
- Creo que se utiliza un léxico demasiado rebuscado, con palabras que la mayoría de las veces, casi nadie, entiende. Se podría hacer el elogio o provocar el derrumbe de un artista sin apelar a expresiones tan complicadas. Los otros días leí una nota de Marco  Denevi donde repetía una frase de Rodin: “No me pregunten como lo hice”. Entonces, si él no podía responder... ¿cómo podría hacerlo otro?


¿Cómo vive?
 
 Iglesia de Glew con frescos de Soldi. 
- De sus estudios en la Academia de Bruera, en Italia, a Argentina. La diferencia con la enseñanza en Argentina es abismal, ¿verdad?

- Acá falta practica y horas de taller. En Italia hacíamos la Academia de 8 a 11 y de 14 a 17; a las 18, teníamos Historia del Arte; y una vez por semana, estudiábamos directamente sobre los cadáveres en el hospital.

 - Me cuesta imaginarlo entre cadáveres.
- ¿Y cómo no va a costarle?...Si cuando me toco levantar la mano de un muerto me desmayé; y después me llevaron afuera para que tome un Fernet.

- Familia de músicos la suya, sus padres, su hermana, su sobrina...infancia de pájaros y colores la suya....
- Sí, yo tenía mi pequeño cuarto, dividido mitad y mitad. En una, copiaba cuadros de Quinquela Martín y de otros pintores; en la otra, hacía experimentos de física y química y fabricaba pilas. Una vez hice un telégrafo sin hilos, con un timbre viejo, y a través de él me comunicaba con un amigo que vivía en la otra cuadra de mi casa.

- Y hoy,  ¿cómo vive?
- No me gusta hablar de mí...

- Bueno, cuénteme del pintor Raúl Soldi.
- Usted querrá decir Raúl Cipriano Soldi.

- ¡Ah, se llama Cipriano! (Risas)
- Sí. Bueno, Raúl Cipriano Soldi va al cine cuando le recomiendan por lo menos cuatro o cinco veces una película, o cuando dan alguna que no necesita propaganda. Alguna de Fellini o de Zeffirelli, por ejemplo.

- ¿Se acercan a usted los jóvenes, en busca de consejo?
- Sí y yo les digo siempre que deben trabajar mucho y no apresurarse para exponer.

- Porque si exponen y tienen la mala suerte de tener éxito, la obra sufre las consecuencias...
- Exacto y fíjese que esas son las palabras que me dijo Saslavsky, cuando le pedí que me hiciera dirigir una película. Señaló que no tenía inconvenientes, pero que si “por desgracia” tenía éxito, dejaría de pintar. Pero si tuviera menos años, me gustaría dirigir, porque es apasionante. En el cine intervienen todas las artes: la plástica, por la fotografía; la música, por el sonido; la literatura, por el argumento y también la danza por el montaje, que es realmente fascinante.

- Y la poesía. Nunca se la nombra pero es el alma de todas las artes.
- Es verdad. Si no hay poesía, no hay arte.

- ¿Tiene amigos entre los pintores?
- Sí, por ejemplo Juan Carlos Faggioli, Cogorno y Ernesto Farina… ¡Qué rica bagna cauda cocina!

- Doy fe.
- ¿Vio usted? En cambio yo no sé cocinar...salvo unos tallarines a la pumarola,
pero no los amaso.

- Cuénteme de escritores y poetas.
- Más que a los escritores modernos, me gusta releer a Pérez Galdós, Unamuno, Lorca, Neruda, Juan Ramón Jiménez.¡Y Machado¡ ¿Sabe que él leía sus poemas a la cocinera, para que los aprobara o no? Y hacía bien, porque eso pasa también con la pintura; la persona que tiene la mirada virgen seguro que no se equivoca cuando elige un cuadro.

El arte internacional


- ¿Se puede hablar de pintura argentina?
- No me parece adecuado, porque estamos en un momento en que el arte tiende a ser internacional. Además, la pintura suele ser el último orejón del tarro que se da en un país y la nuestra tiene que “caminar” mucho todavía. Pero no creo a esta altura, esto se produzca; los medios de comunicación son muy rápidos y hay muchas influencias... Entonces no se trata de pintar un gaucho, para que se hable de algo “nuestro”

- Bueno, nadie está libre de influencias, Poco se “dijo” después de los grandes....
- Sí y parece que las influencias vienen en los aviones...ellos las traen (risas)

- ¿Dónde están sus  miedos?
- No, creo que no tengo miedos. Estoy tranquilo, y el día que me tenga que morir... bueno, estoy preparado y no hice mal a nadie; claro, espero que allá arriba me traten bien, que no se equivoquen.

- Dios no se equivoca, ¿cree en Él?
- ¿Cómo no voy a creer en Dios, si Dios me hace pintar?  


© Cristina Castello, en el diario  “Tiempo Argentino”, 09/06/1983

Antonio Gasalla: «Cuando se encienden las luces, es imposible volver a la oscuridad», por Cristina Castello

- ¿Qué es el límite?
- Es la línea por la que camino.
- ¿Dónde está?
- No sé. Saberlo forma parte de esa cosa mágica que tenemos los seres humanos. Tiene que ver con la libertad.
- ¿Usted es libre?
- Sí, siempre me sentí libre por dentro. La libertad es algo propio: como el coraje, como la ética o como la dignidad.
- ¿Por qué sus personajes son feos y secos espiritualmente?
- ¡Son bichos!
- ¿Qué es la belleza?
- Los griegos la identificaron con la armonía física. No estoy de acuerdo;  casi todos los lindos son tontos.
- ¿Por qué dijo que no puede ser elegante?
- Porque si a la elegancia la digita Ante Garmaz, nunca seré ser elegante. Además, no me saco de la realidad. Veo la percha.
- ¿La realidad es objetiva o subjetiva?
- Qué sé yo... es subjetiva. Tanto nos dicen eso de "Primer Mundo" que hay un costadito nuestro que se lo cree. Qué ridículo, ¿acaso tenemos Quinta Avenida?
- ¿Cuál es el poder del humor?
- Mucho. Todo lo que contrae impide que alguien lo penetre. El humor afloja y entonces la gente se entrega.
- Usted dijo al Presidente (Carlos Menem) que empezó como Facundo Quiroga y siguió como Tito Luisardo. ¿Y ahora?
- Y... en eso el Presidente se supera a sí mismo.
- ¿Le molesta que fume?
- No, le molestará a usted.
- ¿Por qué no tuvo hijos?
- Porque no tuve.
- Porque la vida...
- Porque la vida. Pero el papel de padre también es formar a mucha gente. Yo lo hago.
- ¿Con el aviso de Telefónica hace usted propaganda de la idea de privatización, o de un servicio?
- La hice cuando ellos ya estaban funcionando acá. Promociono un servicio de una empresa.
- ¿Probó con el 110 o con el 116? ¡No funcionan!
- No probé, pero estamos pegando con la pelota en el poste. Porque si nosotros privatizamos mal y ellos pueden hacer lo que quieren, hacen lo que quieren.
- No hace una mirada política, pero sí ideológica.
- Ideológica, sí, ideológica. No entiendo a los políticos pero me divierten. Con el menemismo, todos se pusieron los dientes y se tiñeron el pelo.
               - ¿Por qué no hay poesía, ni vuelo lírico en sus trabajos?
         - Porque no me sale. Pero hay cosas de            profundidad, para que la gente se despierte.

- ¿La sola lucidez puede hacer perder frescura?
- Y... la capacidad de razonar es irreversible. Entonces hay ciertas ingenuidades de la ignorancia que no se recuperan.
- Pero el conocimiento es luz.
- Sí, y cuando las luces se encienden, es imposible volver a la oscuridad
- ¿Qué es el Mercado?
- Un lugar donde se compra y se vende.
- ¿Y la cultura de mercado?
- Está en los grandes países. Pero acá es distinto. Cuando uno pasa la espumadera, siempre queda lo peor. Ahora los argentinos queremos ser de derecha y tomamos  lo peor de la derecha. Es algo misterioso.
- ¿El misterio es lo único cierto?
- Por lo menos es bastante reconocible, porque es raro.
- ¿Tiene miedo a la vejez?
- No...  los viejos no tienen sólo horror. Hay que hacer un esfuerzo, recuperar la idea de la sabiduría y aprender que la vida tiene períodos. Puede ser una buena etapa: ya no hay urgencias, ni por qué volverse loco por pelotudeces.
- ¿A usted, la vida lo aplaca o lo exalta?
- Me exalta. Cuando estoy deprimido salgo a la calle y siento que la gente me quiere. Entonces me recupero.
- Pero se aburre... siempre lo dice.

- Sí, porque me gustaría ir más seguido al Metropolitan de Nueva York. Y no puedo.
- ¿La vida es un espectáculo?
- El mundo ofrece un espectáculo ya escrito. Y la humanidad es una gran escalera, de la cual cada uno es un escaloncito.
- ¿Cómo es la otra vida?
- No sé, pero yo apuesto a que hay algo dentro de mí que no se pudrirá en una tumba.
- ¿Y qué hace para que así sea?
- Rezo.

 Cristina Castello, en «Clarín Revista», dominical de «Clarín», donde trabajábamos, al tiempo que hacíamos los números cero de lo que sería «Viva»- 28 de noviembre de 1993

El billete con la imagen de madres de Bonafini, es una confesión- Cristina Castello


El billete con la imagen de las madres de Hebe Bonafini, de las que prostituyeron los derechos humanos; ese billete que presentó hoy la presidente, es, además de una provocación, un acto dictatorial y un intento de perpetuación. Y es, sobre todo, una confesión. 
La confesión de que "eso" es lo que CFK admira: la prostitución de los derechos humanos, la delincuencia, la intolerancia , la mentira, la obsecuencia y la mayor grosería que pueda suponerse en una persona.
La Historia argentina es rica en científicos, artistas, escritores, poetas, y más,  pero -para haberlos elegido, hubiera sido necesario que la "señora" tuviera un ser interior que la sustente.
Nada.  No hay nada en ella, exiliada -como está- en la noche eterna, con su semblante de tumba estrangulada (R. Queneau).

Por ahora va la imagen de la persona que traduce
para sordomudos, porque es captura de pantalla
En el dorso del billete, están “los códigos genéticos que permiten las identificaciones" de los desaparecidos durante la última dictadura, dijo la “dama”.
Omitió decir que esto se hizo y hace, a través del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), creado en 1984 por el Dr. Raúl Alfonsín, para esos fines.

No le deseo lo malo.
Le deseo la prisión de por vida, en una celda como la que  tienen sus pares: los violadores y los asesinos; no más.
Será Justicia

Cristina Castello, dicho desde mi coherencia de haber defendido la Vida en aquellos años y en estos. Siempre