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viernes, 7 de julio de 2017

Landrú o el poder de la alegría - Por Cristina Castello

Foto: Ramón Puga Lareo
Alegría. Como la de un avión que vuelve, con los seres que amamos. Como la de uno que parte, cargado de sueños nuestros. Como la de dos tazas de café por las mañanas, cuando el amor no se agostó en la noche ni en el tiempo. Como la de los amigos que, como el oso, se extienden la patita. Como la del deleite de la ternura. Como la de ser fraternos. Y dignos. Y buenos.
Alegría, como la de una hoja de papel, incitación a la poesía; como la de un pincel, que apremia a trabajar el lienzo; como la de las teclas del piano, en las yemas de Horowitz, de Martha Argerich, de Cristian Zimermann, de V. Richter, de Aldo Ciccolini. Como la de Place Concorde, cuando las hadas de París nos aletean con el espíritu de la República y del arte.
Y claro que a veces parece que nos tapiaron el cielo, porque también existe la tristeza. Pero si sentimos con el escritor Enrique Bossero, que su imagen es la de un tobogán sin niños en medio de una plaza cercada por el viento, múltiples son -por gracia de Dios- las caras de la alegría. Por ejemplo, la del vuelo de los pájaros de Jacques Prévert. Pájaros. Pájaros de los que transportan a los niños, pájaros de las primeras caricias, pájaros de la maternidad. Alegoría de lo eterno, despiertan con un himno a la vida. Sus trinos.
La alegría es un relámpago del mundo, un guiño de los ángeles. Es sed de estar despiertos, gula de luz. Inteligencia para descubrir la vida en cada sitio donde late; y toda chispa de esperanza como víspera. Es descubrir un político, aunque sólo sea uno, para quien su imperativo sea el bien común. Es advertir con cada libro que nos abrasa que en algún lugar del mundo está o estuvo su autor, con quien compartimos delicias, visiones. Es saberla sorpresiva: “y súbita, de pronto, porque sí, la alegría.” (Pedro Salinas) Y es darnos cuenta cuando ella nos habita y darle poder para que sea la única dictadura del Mundo. La de la sonrisa.
Cristina Castello

- ¿Cuál es el poder de la alegría?
- Algo que nos hace sentir como un dios, por un ratito.

- ¿Cuándo?
- Cuando ayudamos a alguien a que ejerza su posibilidad creadora. (Sin soberbia) Yo lo hice, por suerte, con muchos dibujantes.

- ¿El goce consiste en vivir la vida como ética y como estética?
- Sí, como ética cuando uno permite -por ejemplo- que alguien exprese su arte o cuando somos buenos. Y como estética, con el regocijo ante ciertas bellezas, como la griega. ¿Qué quiere? (Se deleita) A mí me gusta lo clásico porque es el estilo más despojado y armonioso.

- Síntesis de belleza, ¿como el David de Miguel Angel o las obras de Mantegna?
- ¡Sí, y como la Venus de Milo!  (No puede con su genio de humorista) Es la única mujer que no habla hasta por los codos (ríe de su propia gracia). 

- ¿El humor es un guiño de la inteligencia?
- Sí y la risa nos diferencia de los animales, de manera que hay que decir (se divierte): No sea animal ¡Ríase!

- ¿Se imagina un país loco de alegría?
- ¿Cómo sería?

- Quizás donde nadie muera -o esté triste- por querer vivir...
- (Pletórico) Sí, como el país que había cuando yo fundé la G.C.U. (Gente como uno) y nos encontrábamos en los bares, en Mau-Mau, en Harrod’s o la confitería París, en Buenos Aires. Pero ahora hay una invasión de gente, digamos rara, ¿no?

- ¿Los nuevos ricos?
- ¡Sí, sí! Y cuando uno viaja, ve a ciertos argentinos de los cuáles dan ganas de huir.

- Los que en París gritan: garçon, garçon.
- ¡¡¡Si!!! (Con ímpetu) A diferencia de la gente refinada -que es discreta- ellos usan corbatas escandalosamente chillonas y se ríen a destiempo, con carcajadas estrepitosas. ¡Son unos payasos!

- Pero la carcajada -como en Garrick- puede ser una máscara de la tristeza.
- Sí, y puede ser histeria cuando nos reímos porque nos hacen cosquillas.

- Nada sabemos de la risa de Cristo pero debe de haber sido feliz: fue el amor mismo
- (Hace una introspección profunda) No sé, puede haber sido muy sereno, sin remordimientos y con paz espiritual, pero no sé si fue feliz. 

- Bueno, la paz no es poca cosa: es alegría en silencio...
- Es verdad: la risa más sutil está en la mirada que tiene alegría.

- ¿Y qué es la alegría?
- Es una filosofía de vida, propia de personas inteligentes.

- ¿De dónde nace?
- Es un don para el hombre y (juguetón) una doña, para la mujer. Bueno, (tentado) ¡basta de hacerme preguntas que excitan mi humor!

- ¿Y si fijamos la tibieza del sol en invierno como imagen del júbilo?
- ¡Excelente idea! Porque, además, el sol curó mi alergia: es bueno para la salud, fundamental para la alegría.

- Lo mismo pensó el poeta Ardengo Soffici, cuando escribió, ya sano, que después de tener su cuerpo licenciado por la enfermedad no podía creer en la felicidad de vivir.
- Sí, la felicidad es estar vivo. Pero mire: ser infeliz y no darse cuenta, también debe de ser lindo, ¿no? (ríe).

- ¿Y usted es feliz?
- El noventa y nueve por ciento de los días de mi vida fui feliz, salvo cuando tuve desgracias familiares o de amigos.

- Pedro Salinas compara la inminencia de la llegada de la dicha, con un árbol, cuando el aire entra por debajo de sus raíces y ni siquiera mueve sus hojas. Es la felicidad -dice- está ya cerca”, ¿coincide?
- (Pedestre) ¡No! Esa es la felicidad para quien tiene sentido poético, pero yo soy feliz con jolgorio) y no me entra aire por ningún lado.

- ¿Nunca sintió esa sensación de víspera?
- (Más pedestre) Nunca. ¿Qué quiere? ¡No tengo poesía!

-¿Qué lugar del mundo le provoca gozo?
- Igual que a mi hija, me gusta Venecia, ¡Ah! No sabe usted cómo disfruto de esa ciudad, porque es romántica. (No tan pedestre)

- ¿Y qué me dice de las delicias de la naturaleza?
- ¡Ah! Las noches estrelladas en el campo. Y esa sensación de infinito (casi sueña, ¿dónde quedó el hombre de los pies siempre a tierra?) ¡Cuánta hermosura!

- Como la risa de la primavera y la alegría de la belleza.
- Sí, sí y el goce del renacer de las mujeres, que en septiembre se ponen más bellas (¿y su pisada tierra? Landrú ya tiene alas). Y el placer de verles el brillo en los ojos, cuando son amadas.

- Bueno, Dino Campana escribió a su amor: “Hay en tu cuerpo una sombra de esa necesidad que vaga serena e ineluctable por el alma y la disuelve en júbilo”.
- (Alborozado) ¿Ve? Esa es una manifestación de la alegría. ¡Esos sí que son sentimientos fuertes!

- Landrú: usted niega la poesía. Y  le gusta Dino Campana, que es un poeta italiano exquisito y...
- (Encontrado en falta, juega) No me diga Landrú.

- ¿Le digo Colombres?
- (Muerto de risa) ¡No! Dígame“Cuchi Cuchi”.

- Y habla del infinito y de la primavera.
- (Tozudo y juguetón) Sí, porque en primavera duermo la siesta, y entonces nazco dos veces en el día: renazco. Es la re-re-re (ríe y ríe, sin sonido, claro).

- Parece un chico.
- (Confidente, habla bajito) Mire, voy a contarle: si hay algo que me gusta son los trabajos de Walt Disney. Como Sinfonía, con música clásica y con aquellos dibujitos animados tan lindos. Recuerdo cuando almorcé en el estudio de Disney, donde también se hacían películas de aventuras. Estábamos en el comedor y por una puerta entraba María Antonieta, y por otra Guillermo Tell, y Robin Hood, y Tarzán, ¡y todos ellos!

- ¿Son su imagen de la dicha?
- ¡Sí, sí! Esa es la alegría en estado puro. Y también (en tono de confesión) ¡los caramelos colorados! Me desvelan desde que era chico. Los veo y se me van los ojos; y cuando hay varios al colorado lo dejo para el final, para conservar el sabor.

- ¿Y qué dejamos para la “Oda a la alegría” de Schiller?
- Sí, está bien, pero eso está en música clásica, para escuchar en silencio.

- Pero existe la danza.
- ¡Ah, sí! Yo no puedo vivir sin bailar. Tanto, que gané concursos de tango y también bailé foxtrox y charleston. Y en Puerto Rico aprendí el cha-cha-chá: (canta) “El bodeeeguero y el cha-cha-cha”. Y también el merengue, la guaracha; el guapachá, el guaguancó y la cumbia. Me fascinan los ritmos tropicales, porque son otro lugar de la alegría.

¿Cuáles son sus lugares felices en Buenos Aires?
- El Rosedal y Palermo. Otros no tienen mucha felicidad. Pero, además (reflexivo) los argentinos somos medio necrófilos, ¿no? Mire que hacer tan buenos restaurantes frente a La Recoleta, ¡justo frente a un cementerio!. Pero perdone, ¿por qué estoy hablando de un lugar de muertos, si usted me pregunta sobre la vida?

-Precisamente. Hay palabras que tienen vida: nido, libertad, amigo, tibieza, calor, confianza. ¿También para usted?
- Yo pienso más en términos de palabras graciosas y no graciosas. Graciosas me parecen, por ejemplo, miope y huevo frito (ríe, todavía le falta lo mejor). Y qué decir de feldespato, un mineral al que bautizaron sin ninguna justicia; (pícaro) y ni hablar de palabras que parecen poéticas, como carminativo, pero (está travieso) quiere decir: antiflatulento. Lástima, ¿no?, carminativo sonaba a amor.

- Al amor, entonces. Y a la alegría de un desayuno enamorado después de tres, de diez años.
- ¡Claro! La base de eso es el romanticismo. Y esa es la única verdad: su consideración del amor como la única alegría verdadera.

- Pero hay personas fóbicas al amor y a la felicidad. Rara la condición humana,¿no?
- Muy rara. Porque a quien huye le importa más ser infeliz, que hacer daño con su abandono a aquel del cual escapa. (Extrañado) ¿Será que no le importa la bondad? O quizás, ni siquiera se da cuenta de que el amor es enemigo del malhumor y hasta se priva de la posibilidad de vuelo que tienen los enamorados.

- Claro que vuelan. Oliverio Girondo escribió que tenía que atarse a los barrotes de la cama, porque -si no- aparecía indefectiblemente sobre el techo del ropero.
- Sí, sí, (divertido) pero eso pasa a los veinte años y después se convierte en cariño.

- No, si persiste la magia y si la persona amada es geografía e identidad. El amor se renace.
- ¡Eso! Es como un pedazo de uno. Yo me casé hace cincuenta y dos años y para las bodas de oro le dije a mi mujer: ¿querés que festejemos con un crucero o con un minuto de silencio? (los ojos le ríen).

- ¿Y eligieron el minuto de silencio?
- ¡No! El crucero. ¡Y allí hicimos el minuto de silencio! (ríe).

- ¡No dirá ahora que el erotismo es un calvario!
- No, pero es un refinamiento que bastardeó la televisión. Lo confunde con el ratoneo y así (serio) no tiene alegría.

- Si le digo manos, horizonte, sexo, trino, ¿Le suenan al deleite del amor?
- Bueno, eso de sexo es para los de veinte. Pero me gustan las otras palabras. Porque con las manos se crea. Y el trino de los pájaros representa la libertad. Y el horizonte es amplitud y luminosidad.

- Me recuerda que Chagall con su pintura, nos abrió los ojos a la luz.
- Sí, pero las pinturas no me producen alegría: algunas me agobian. Me gusta el placer del artista, que nació con ese don.

- ¿Los políticos tienen el don de la alegría?
- ¡No! Y tampoco los grandes nombres de la historia. ¿O usted cree que los reyes que formaban una corte de enanos para divertirse, eran felices? ¡No, no! Y los políticos, como máximo, a veces tienen sentido del humor.

- Deme ejemplos, por favor
- El político Alfredo Palacios. Yo lo dibujaba con mulatas y decía que fue el fundador de Villa Cariño. Y sin embargo, el día que no salía en (la revista) Tía Vicenta, me llamaba y preguntaba si él había perdido vigencia. Le gustaba que hiciera chistes con su persona.

- El humor humaniza y quienes son inteligentes se dan cuenta.
- Sí, saben que los desacartona. Como el ex-presidente de Argentina, Arturo Frondizi: tanto escándalo hizo el director del diario El Mundo porque yo lo había dibujado con la nariz grande y Frondizi estaba contentísimo.

- ¿Y usted se enoja alguna vez?
- No, yo nací alegre y optimista. Soy como ese señor de un chiste mío, cuya mujer le dijo: querido: "Aquel hombre te dijo estúpido". Y él contestó: "Hace bien el señor y tiene razón: soy un estúpido”. Y claro, ¿para qué discutir una verdad?

- ¡Bueno, para defenderse!
- (Convencido) ¡No! Déjeme con mi mundo de caramelos colorados y con los dibujitos de Disney ¿O alguien tiene el derecho de hacerme perder la alegría?
  
Cristina Castello
Revista Plaza Mayor, 10-02-99


sábado, 1 de julio de 2017

César Luis Menotti: «Soy una mezcla de lumpen y flaco de la Recoleta», por Cristina Castello

* Para encontrar un sentido a esta nota nótese que fue realizada el 11 de febrero de 1995

               
 El hombre que se quedó sin presente

·         Conoció el fútbol como gloria e impuso su estilo como director técnico.
·         Lo consideraron uno de los mejores del Mundo.
·         Abandonó Boca, tras una derrota, humillante.
·         Piensa presentarse como candidato a gobernador de Santa Fe, por el peronismo. O bien, conducir un programa de tevé.

         Menotti tiene pena cuando habla de fútbol. Pero no pierde la vehemencia. Mate tras mate durante nuestra entrevista, transmite   desazón. Todavía bajo los efectos de su retiro de Boca y de una vida de fútbol,  parece un gigante ante un laberinto -la vida- ninguno de cuyos caminos, le parece del todo posible.
         El de la congoja de hoy, no es su único perfil. A despecho de su fama de tristón, Menotti ríe, no pocas veces. Es cuando cuenta anécdotas, o noches de puchos, de copas, de amigos, y de sueños.  Se regocija con los recuerdos  y, con la misma intensidad, se inflama contra sus enemigos. Pero cuando en serio se conmueve muy hondo, y sin ningún gesto que pueda sospecharse de impostado -es emoción pura, parece un chico- es cuando habla de su madre.
         Hace calor y se siente. También en la charla, cuando el tema es la política. Pero él no se altera: no teme a la discusión frontal... más bien es uno de sus fuertes, y respeta las preguntas. En sus respuestas, está la clave de su desconcierto con respecto a su vida, sin fútbol.

- Sigue enojado con Víctor Hugo Morales?
- No, no. Por favor, no me hable de él. Es un charlatán, que mandonea desde los medios. Habla de lo que no sabe, y no dice nada: no sabe qué es un vestuario y, sin saber nada, defenestró a futbolistas. Tiene una persecución infernal hacia mi persona, e intenta inclinar sus vanidades personales, en favor de la calumnia hacia mí. ¿Podemos cambiar de tema?

- Está bien, ¿su vida será, ahora, la política?
- No.. .no  sé  si haré política,o un programa  de televisión.


- Curiosa opción...
- Y sí... sobre todo porque el fútbol es el único lugar, donde me siento con  conocimiento, como para descubrir y crear. ¡Porque estudié, para ser el mejor!. Y busqué, e investigué, y leí y trabajé (se entusiasma)...¡y tengo 360 cruces de océano, para ver fútbol! Y fui elegido por los periodistas del mundo, como el segundo mejor entrenador de la historia del fútbol argentino; y  sé que puedo parecer vanidoso, pero no hago más que decir la verdad.

- Fue muy halagado, ¿influyó que  era un personaje raro en ese mundo?
-(Sonríe)  Sí... eso debe haber influído: es cierto...yo era medio raro...con el pelo largo, y siempre de saco y corbata, y no gritaba los goles, ni me abrazaba en la cancha. Bueno.. .¡me valoraban mucho!, y es que yo fui entrenador de muy joven, y campeón del mundo, cuando no había cumplido los cuarenta.

-  ¿Y ahora se va porque se sintió humillado, con los tres goles en la Bombonera?
- No me sentí humillado pero -sí-  muy triste, porque me gusta dar alegría, y no puede y entonces...¡no quiero pensar, por ahora, en el fútbol! Pero no me voy  por eso, sin porque estoy cansado! Estoy muy cansado de asumir riesgos que no me corresponden. Estoy cansado, realmente!, de haber hecho una tarea docente durante mucho tiempo...

- Lo último que escuchó fue  la silbatina de la hinchada. Habrá sido duro...
- Sí...no me fui bien, pero -también-  la posición de Boca fue muy injusta, porque yo llegué a un equipo con una crisis interna muy seria...¡y la resolví!. Quiero decir, que éticamente me siento bien.

- ¿No siente un agotamiento de sus posibilidades?
- En el  fútbol, sí. Pero, por suerte, durante toda mi trayecoria  fui feliz: asumí los riesgos y tuve una posibilidad creativa dentro de la cancha. Porque el fútbol es casi...como el piano... (muy reflexivo y con nostalgia)... ¡hasta dónde se pueden hacer cosas... ¿no?

- Con imaginación... ¿la suya está a flor de piel?
- La mía sí... pero a la la dirigencia del fútbol le falta imaginación. O...más que eso...(muy apasionado)...¡lo que pasa es que el capitalismo salvaje se metió en el fútbol! Y entonces el jugador crece -desprotegido- entre la opción éxito o no éxito.... ¿qué quieren hacer con él...convertirlo en un mercenario?

-  Usted equipara el fútbol al arte, o a la belleza, y parece que eso no va más...
- Claro...  porque yo fui un avanzado -partiendo del origen- y ahora algunos se permiten decirme "antiguo".... ¡Es absurdo!  ¿A quién se le ocurriría decirle "antiguo" a Chopin... salvando las distancias?

- No le importaba mucho ganar, sino jugar, ¿no?
- Sí, sí, me importaba, pero no sólo ganar... porque si  sólo cuenta el éxito -y no interesa de qué manera-  ¡es muy peligroso!. Como dice una poesía que me mandó una nenita: "si tengo que correr una carrera en un cumpleaños, y sólo come torta el que llega primero, yo así no juego más".
 
Con Maradona... Otro tiempo
- ¿Es la opción entre ser ganador, y perdedor?
- ¡Sí!...Y por ahí andan diciendo  que soy un perdedor; porque, claro...cometí el sacrilegio de estar en contra de los que manipulan los sentimientos de la gente, desde los medios.  Y... ¡ojo!, que  mi pretensión, no es no tener discrepancias, sino que no hagan campañas de persecución. Además,tengo el derecho de elegir a los periodistas con quienes hablar;  y -cuando hablo-  no exijo complacencia en las preguntas. Pero  no quiero  trampas... que es -justamente- lo que hacen cuando doy una nota, la graban, y me contestan sobre la grabación, y sin darme derecho a contestar. ¿Quiere que se lo diga otra vez?...¡Estoy cansado!

- ¿Y por eso hará política?
- No... si hago política será porque siempre fui un tipo comprometido y -sobre todo- si veo que puedo hacerle bien a la gente. No será porque necesite popularidad, ni prestigio, ni dinero, ni...

- ¿Tiene mucho dinero?
- (Sin dudar) Tengo un campo en Cristofersen (Santa Fe) -que me da pérdidas-  dos departamentos, una pick up Toyota y un BMW, y soy socio con mis hijos en dos negocios; se llaman "La isla de los juegos";  uno está en Rosario y el otro en Santa Fe. Vivo bien... gasto en mantener lo que tengo, y en la familia, y no me gustan los lujos, ni las frivolidades.

- ¿Es una mezcla de lumpen y hombre de La Recoleta?
- Sí, sí, soy medio lumpen yo y soy de la Recoleta... pero es que soy rosarino, como el "Negro" Olmedo, y como Fito Páez.

- Y quiere  dar un perfil de intelectual, ¿no?
- ¡No!...¡Qué voy a querer ser intelectual! ¡Yo soy apenas un tipo de fútbol, que leyó algún libro! Es que no pude sistematizar nada...no sé...quería saber cosas, a las que terminaba no entendiendo bien, porque me crié solo, y muy desordenado. Mire... (se ríe) mi viejo me mandó a estudiar piano, pero yo quería la "gran" música, y tenía una profesora que me enseñaba como a un nenito... ¡me hacía tocar "Para Elisa"! (carcajadas)  Después murió el viejo, y a mí me agarró una rebeldía un poco dramática...

- ¿Quiso ser rebelde, sin ganarse el derecho a serlo?
-Algo así... él se murió cuando yo tenía trece años, y ahí -de golpe- me quitaron todos los sueños de pibe. Tuve que hacerme hombre muy rápido. Y  nació la rebeldía, pero.... ¡muy, muy peligrosa! (triste) Me preguntaba por qué yo tenía que sufrir tanto... ¿Porque a mí?  Y me ponía terminante, con argumentos del tipo de: "el que sirve, sirve, y el que no, que se muera". Y discutí de chico, y pinté las paredes contra la comisión directiva del club, cuando no había dinero para el basquet... porque también tenía otra rebeldía, que nació de ver tanta injusticia.

- ¿Ya de chico se le apagó la alegría?
- No...no, porque la alegría está en la ética, y en saber que uno pone la cabeza en la almohada, tranquilo.Y ética tuve siempre.  Pero la cosa fue dura... salí a laburar en lo que fuere: vacunaba chanchos, trabajé en el hormigoneado de un puente... ¡en fin, hice  de todo! Hasta que empecé en el fútbol. Y, jugando en el campo -los domingos- sacaba unos $ 800 por mes, que multiplicaba, jugando al billar. Por eso, cuando me buscaron  de Rosario Central,  les dije que no podía jugar en divisiones inferiores, porque necesitaba llevar plata a mi casa... ¡y entonces me hicieron un contrato importante!
 
Aquellos eran los años... 
- ¿De dónde sacó reservas espirituales, para resistir?
- Tuve mucha suerte, porque -desde chico- me nutrí de poetas y de músicos. Y, ya en Buenos Aires, la noche  me enseñó .Y la noche eran -para mí- Caño 14, el Polaco (Goyeneche), el Gordo (Leopoldo) Federico, Grela, y tantos más. Y después,cuando vivía en la calle Quintana, mi casa estaba siempre, llena  de músicos: Colángelo, Marconi,el Chango Farías Gómez, y Manolo Juárez, tocando el bandoneón hasta las cuatro de la mañana.

- ¿Aprendió la vida, a través de los ojos de los artistas?
- Sí, tuve ese privilegio. Y  a Mario Benedetti lo invité a comer a mi casa, cuando yo estaba en Peñarol... ¡para mí fueron diez años de aprendizaje! Pero yo no preguntaba: escuchaba;  y me quedé un día en casa de Sábato, y tampoco discutía: aprendía; y una vez me hicieron un reportaje con Borges, y cuando le pregunté si le molestaba que fumara, me dijo: "lo que me intoxica no es el cigarrillo, sino las conversaciones estúpidas". Entonces yo pregunto en todo... pero  no en el fútbol, porque de fútbol, sé.

- ¿Dónde está el límite entre la conciencia de la capacidad, y la soberbia?
- En el conocimiento. Es soberbio el que  quiere ser maestro de lo que no sabe... como si yo le dijera a Favaloro cómo tiene que usar el bisturí.

- ¿Lo destruyen las críticas, no?
- Ahora, sólo las malintencionadas, las de los matones del micrófono. Pero antes sí...cuando dirigía la Selección, a veces llegaba derrumbado, pero hablaba con mi vieja y era otro tipo. Ella me alentaba... y tenía humor: "¿hoy no se acordaron de mí?", me decía...(se ríe)...en realidad, me estaba preguntando si me habían dicho "hijo de puta". ¡Siempre con esa ternura! (muy conmovido)...  con eso de darme todo, y de ver todo en positivo, y con... esa mansedumbre.

- ¿Para usted, la mansedumbre es un valor en una mujer?
- Sí, pero en el sentido de tolerancia, como era mi madre… Pasaron diez años y no puedo superar que no esté más! Siempre diciéndome: "sacate esa camisa, que está mal planchada!"… “¡No podía tener una arruga yo!...¡Era una cosa la vieja… vivía para mirarme!”

- Con semejante imagen de madre, le habrá costado encontrar a "la" mujer, ¿no?
- Y sí, es muy difícil, pero yo soy amplio y creo que cada uno es como es.

-Y la mujer ideal...¿cuál es?
- Y...esas mujeres que lo miran a uno y lo escuchan, con...¿será con cariño, no?

- ¿Con esa cara del amor que es -a veces- la piedad?
 - Sí, sí, con la verdadera piedad, y que le perdonan todo a uno, hasta los silencios.... mientras no haya traición, por supuesto.

- Usted está casado, separado, tiene hijos, y nunca dice ni el nombre de su ex-esposa, ¿por qué?
- Porque no tiene por qué saberse. Además, fue una decisión de ella; nunca le interesó que se la conozca: al contrario, aborrece todo eso.

- ¿Hablamos de amor?
- ¡Ni se le ocurra! Esas cosas me parecen frivolidades...¡les escapo!

- ¿El amor le parece una frivolidad?
- No...(muy serio)  pero sí lo es hablar de mi privacidad, para los medios. Lo aprendí con el tiempo, y ahora lo respeto, a muerte: no quiero interferencias.

- Pero ahora vive en pareja...
- Sí.

- ¿Se siente pleno en su relación?
- Sí, pero  -como hombre- uno no se siente pleno sólo por eso, sino cuando todavía tiene sueños por cumplir.
 
Menotti-Bilardo: los opuestos eternos
- Estar enamorado es una gracia, ¿cómo lo vive?
- Poniendo toda la creatividad y la inventiva que tengo. Aunque...de todos modos...eso dura poco y después se convierte en cariño.

- ¿Y en la relación de pareja? ¿Es hombre de una sola mujer?
- Sí, soy  muy frontal,  y si algo deja de existir, prefiero decirlo y no trampear. Además, me cuesta mucho tener una relación nueva, que pase por la conquista.

- Raro eso...¿No se ve un flaco pintón?
- ¡Pintón no!.. (se divierte)... me veo un tipo que, a pesar de las inclemencias, sostuvo el físico con hidalguía.

- ¿Y cómo cuida el cuerpo?
- Tomo, desde hace años, una vitamina "C" americana, que me recetó un médico del Negro Pelé. Y, fundamentalmente, en la cancha... ¡entrenando! Bueno, ahora estoy inactivo, así que voy a la mañana temprano a Palermo, y corro y hago gimnasia.

- ¿Se permite hacer travesuras?
- ¿Ahora?....Sí, la travesura es vivir... no sé... tengo bastante sentido del humor. Bueno, suena medio adolescente...¡ pero nos divertimos mucho con las notas periodísicas! Por ejemplo, grabamos un comentario de un relator y después lo escuchamos y nos reímos: porque nos imaginamos cómo serían de ridículas las cosas, si fueran como él las estaba contando (carcajadas).

- ¡Hasta en el humor, siente el fútbol!, ¿qué razones habría para que hiciera política?
- Y, por ejemplo, los doscientos pibes que están mangando, cuando me paro en el Obelisco.. mientras hay señoras que cuidan a los perros, o  hablan de ecología. Y ya sé esto puede sonar a utopía... o a trepador pero...¡me importa tres carajos! porque, los que me conocen, saben desde qué lugar he enfrentado cada cosa.

- ¿Sigue siendo de izquierda?
- Sí, pero no de izquierda de whisquería, o de marxismo-leninismo. Le hablo de la  izquierda como sueño de justicia, de libertad, de dignidad y de ética, pero yo soy peronista.

- ¿El peronismo tiene que ver con la izquierda?
- No, pero es que... ¡el mundo dio un vuelco fundamental! Y, además... puede haber economía de mercado...¡puede haberla... ¿por qué no?!, en la medida en que se luche contra el capitalismo salvaje, ¿no?
Según pasan los años

- ¿Acá se lucha?
- Bueno (largo silencio)... ¡ahí está la pelea! Por momentos es capitalismo salvaje, y por momentos pareciera que -a través de las luchas que mantengan los sectores populares- se puede convertir en un capitalismo, donde la vida sea un buen negocio. Y digo un "buen" negocio... y no "gran" negocio -para algunos- a expensas de la miseria, de la corrupción y de las cosas que pasan. Porque, si para que cierren los números, la gente tiene que morirse de hambre... me parece que el proyecto no sirve.

- ¿Se siente más identificado con el socialismo?
- No, porque estoy más cerca del peronismo: conozco sus bases, su gente y sus luchas. Y además... ¿qué socialismo...el socialismo que maneja los mismos códigos que el menemismo?

- ¿Estuvo de acuerdo con el indulto presidencial?
- ¡No! (con pasión) ¡Me parece una aberración jurídica!...¡Si yo estaba contentísimo, cuando Alfonsín decidió el juicio a los comandantes del "proceso"!

- ¿Y con el bloqueo económico a Cuba?
- ¡No, no! Yo creo que Fidel (Castro) apostó con rebeldía a encontrar un camino, y que ese camino se le desmoronó. Entonces, él también está obligado a provocar un cambio, porque ya no tiene respuestas. De todos modos,  hay que ver las cosas como son: es cierto que la gente en Cuba está muy mal, pero hay que reconocer que resolvieron el  problema de la educación y de la salud....¡y eso es mucho! Así que a mí me molesta enormemente, cuando alguno, de afuera, quiere modificar a Cuba (muy enojado) ¿Por qué no se meten con Haití?

-El presidente Menem promovió todo eso y usted quiere ser candidato por el peronimso. No parece coherente.
- Lo soy.

- ¿Qué es lo mejor y lo peor de este gobierno?
- (Tarda en contestar) Lo mejor es la estabilidad, pero...es una decisión difícil y dura, en favor de un proyecto. Y lo peor, son las carencias en salud y en educación... ¡ahí sí que faltan respuestas rápidas!

- ¿Cómo haría politca desde el peronismo, si lo critica?
- ¡Yo no lo critico!... Sólo digo que tiene que resolver problemas sociales gravísimos. Además, si hago política, no será esperando la venia de Menem, porque... ¿quién soy yo dentro del menemismo, para ser designado por Presidente de la Nación?

- ¿Cuál es su definición de la coherencia?
- Es el derecho a ser duro con la palabra, cuando ésta no difiere de la acción.

- ¿Qué le parece que le diría el poeta Mario Benedetti, si usted hiciera política en Santa Fe?
- (Larguísimo silencio) ¡Se pondría contento!

- Menotti,  ¿se le domesticó la rebeldía?
- ¡No, de ninguna manera! Y cuando visito Rosario, se me genera.más rebeldía. Rosario estaba llena de bicicletas...  de los obreros, que las usaban para ir a trabajar! Y bueno...ahora no hay más bicicletas: se terminaron...¡porque cerraron las fábricas! En cambio, las villas miseria  rodean la ciudad, y  hay un empresariado que ya ni parece rosarino... ¡que está entregado! Entonces me pregunto: ¿por qué pasa esto en una provincia tan rica? Y además... si no se modifica... ¿cómo termina?

- ¿Le gustaría hacer política, sin ningún aparato partidario?
- Mire... cuando Menem ganó las elecciones, no tenía ningún aparato.

- Pero  fue político toda su vida…
- ¡Pero en La Rioja... con cien mil habitantes!  ¿Se da cuenta? No se puede hacer política desde La Rioja y sin ningún aparato... pero él produjo un mensaje creíble, y le ganó la interna a Cafiero, por eso... ¡porque fue el candidato de la gente! Después, ganar la elección general era fácil, porque el radicalismo estaba muy mal: también Cafiero la hubiera ganado.

-¿No  hubiera querido otra vida, para usted?
- Y sí... esperaba estar más tranquilo y reposado, y tenía algunos proyectos de hacer algunas cosas en Europa, referidas al fútbol. Pero bueno... esta es la realidad.

- No pudo, ¿en qué se equivocó?
- Mire, en 1964 -cuando yo era jugador- dije que los directores técnicos que había tenido, no servían para nada, y que con nosotros aprendían, en lugar de enseñarnos. Bueno, yo leo eso ahora y digo: ..."¡soy loco... tenía un solo traje y dije semejante cosa!" Bueno... repetí esa conducta a lo largo de mi vida., no supe armonizar, fui demasiado directo.

- ¿Y ahora, cómo son sus días?
- No sé, no sé bien... porque todo  es muy reciente. Yo dedicaba todo el tiempo al fútbol. ...¡todo lo que di, y todo lo que me dio! Mire... una vez, iba con (Eduardo) Eurnekián por Alemania, y nos paró la policía porque íbamos rápido, pero... ¡me reconocieron, y qué boleta ni boleta! Yo no podía creerlo...vivía de asombro en asombro. Y bueno... es una anécdota -un hecho menor- pero muestra muchas cosas.  De todos modos, ahora las cosas son distintas, y yo tengo otros tiempos.

- ¿Siente un... "y ahora qué hago"?
- Sí, pero igual escribo, leo, trato de pensar y de estar más distendido, porque... viví con mucha pasión lo de Boca, .y esto me agarró...¡muy cansado!

- ¿Está  aturdido por la vida?
- Sí, me siento... ¡desacomodado!.

 Cristina Castello- Publicado en “Viva”, revista dominical del diario “Clarín”
11 de febrero de 1995

RAYOS X

- Mide 1,88 y calza 43 y medio.
- Se compra la ropa -poca- en los viajes: acá no hay de su talle. - Todos los miércoles come con sus amigos hombres, en la agencia de autos de uno de ellos. Uno oficia de cocinero: él, nunca.
- Lo que más le gusta, son las milanesas, con papas fritas y ensalada de tomate y cebolla. Y las pastas.
- Toma vino con las comidas y, de vez en cuando, una copa de champán o un whisky.
-  Con los hijos se divierte mucho y tienen los mismos gustos.
- No está de acuerdo con el corte obligado de pelo a los jugadores: "Batistuta hizo 14 goles con el pelo largo, y además, importa  que sean felices. ¿Por qué no revisamos la historia de los tipos con pelo corto, así nos asustamos?"
- Le gusta la caza menor y -para cazar martinetas- va a Rufino (Santa Fe),con Bretón, su doberman.
- Siempre dijo a sus jugadores: "no ostenten los triunfos, porque -del otro lado- hay once tipos sufriendo la derrota".
- Dice que las cosquillas están ligadas a la seducción, y que la mejor mirada es aquella firme, pero dulce: la mirada de la paz.
 - Nació en Rosario, en el barrio de Fisherton.
- Tiene cincuenta y cinco años, la mayoría de los cuales transcurrieron en canchas de fútbol.
- Su padre, Antonio, tenía una industria arenera y era militante peronista: dos veces lo balearon.
- Su madre -y modelo de mujer- María Pazzollo, murió cuando él estaba en Barcelona: " murió por mi ausencia, y por incompetencia médica".
- Se casó en el '63 y ese año se instaló en Buenos Aires. Ahora está separado y tiene otra pareja, con quien vive.
- De su primera esposa, tiene dos hijos: Alejandro (24) y César(28).
- Empezó como jugador profesional en Rosario Central.
- Fue técnico campeón de la Selección Argentina en el Mundial '78 y de la Selección Juvenil en Japón, en el 79.
- En el exterior, fue  director técnico de la Selección Mexicana, del Barcelona, del Atlético Madrid y de Peñarol.
- En Argentina, fue campeón con Huracán en el 73, y dirigió dos veces Boca y una River.
- Admira palabra y obra de Mario Benedetti, Gabriel Carcía Márquez y Joan Manuel Serrat.

Menotti abre la boca. Y dice:

* Maradona:  "Me da  mucha alegría que sea técnico de Racing, porque la vida de él está dentro de una cancha. Para él es un reencuentro con la vida".
* Marzolini:  "En Boca, tiene bueno jugadores y buen equipo. Todo depende de que la suerte lo acompañe, pero está todo armado como para que seamos optimistas".
* Passarella: "Me pareció irrespetuoso que dijera -en un reportaje-  que tiene discrepancias conmigo. Siempre coincidimos en que, cuando hay afecto, no hay que dirimir los problemas a través de los medios".
- Víctor Hugo Morales: "Es un charlatán, que mandonea desde los medios. Habla de lo que no sabe, y no dice nada: no sabe qué es un vestuario y, sin saber nada, defenestró a futbolistas. Tiene una persecución infernal hacia mi persona, e intenta inclinar sus vanidades personales, en favor de la calumnia hacia mí".