lunes, 14 de diciembre de 2015

El horror y la luz en la vida de Cristina Castello, en diálogo con Arturo Cavallo

Captura de pantalla que hizo mi esposo, André Chenet, desde Francia: puro amor
Siempre digo que todos tenemos en la vida uno, dos, o más momentos de fractura. No se sale impunemente del horror ni de la belleza. Se sale mejor o peor, según el material de resistencia espiritual de cada uno. 

Arturo Cavallo, periodista y productor,  hombre de ojos que saben ver- apuntó a esa parte de mi ser/vida. A una de las bisagras que marcó uno de mis «antes» y de mis «después». 
Prodigiosa vida que, mientras vivía yo el «antes» de horror, me preparaba y anticipaba el milagro de un «después» de luz. Tanta luz. «Pues la belleza no es nada/sino el principio de lo terrible, lo que somos apenas capaces/de soportar, lo que sólo admiramos porque serenamente/desdeña destrozarnos.» (R. M. Rilke).

En nuestra charla, que pueden ustedes ver/escuchar en tres bloques cortos, están presentes el periodismo y algunos colegas, como Jorge De Luján Gutiérrez,  Raúl Burzaco, y tantos,nombrados o no (no mencioné al queridísimo Hugo Ferrer), pero siempre en mí;  y siempre la poesía; y siempre las manos abiertas hacia mis demás. En suma, las tres razones de mi vida… Y más: mis dos ciudades: Buenos Aires y París, anécdotas con mis entrevistados… y hasta alguna travesura que filtré, sobre la actualidad política.

Un viaje al ayer, que no es recuerdo sino vivencia, en maridaje perfecto con mi hoy, que tiene mucho que ver, también, con la vida de mis dos patrias: Buenos Aires, la patria de mi raíz y París, la patria de mi follaje. 
«Y porque a veces me pasan estas cosas, la vida, me miro a los espejos y Dios me reconoce» (Rafael de León).
                       Cristina Castello


La entrevista, aquí: 

Primer bloque: 14 minutos
El diálogo comienza en el minuto 
02:52


Segundo Bloque: 15 minutos


Tercer Bloque: 24 minutos


oooooooo

Cristina Castello es una resiliente
por Arturo Cavallo

Es una resiliente.
Camino a la redacción de la revista "Gente", donde trabajaba, fue atropellada por un auto. A partir de ahí se reinventó.
Después de dos años de aquel corte en su vida, entera “por dentro y por fuera”; volvió al periodismo que había empezado casi de niña, y mientras estudiaba la carrera, al que no dejó ni siguiera cuando se hacía alguna "luz" entre una y otra operación de aquellos fatídicos tiempos; los entrevistados -primeras figuras del quehacer nacional- sentados al lado de su cama de convaleciente, debían arreglárselas para responder a sus preguntas, siempre a fondo y sin concesiones.
Había trabajado en todos los medios gráficos de Córdoba, y –en Buenos Aires desde 1982, en aquel “Tiempo Argentino” de Raúl Burzaco, en “Gente” en “Viva” de Clarín y otros varios medios escritos. Docente de La Entrevista Periodística, también son de su responsabilidad su programa de tele “Sin Máscara”, de radio, “Convengamos que… con Cristina Castello”, sus columnas en otras emisiones, etc.
Entre el 76' y el 83'  -y también después- padeció el horror y la amenaza, sólo por luchar con la palabra, por la Democracia. 
Poeta –cuatro poemarios bilingües publicados en París- y periodista por esencia, con más de una década viviendo en Francia, desde donde trabaja para medios de ese país, de España y de Méjico.
Es Cristina Castello en diálogo con Arturo Cavallo en «Abrazos, mañana, tarde y noche» martes 10 hora 13 en en Veo Radio 
www.veoradio.com.ar y porwww.arturocavallo.com.ar. Repetición sábado hora 10 y en diversos días y horarios en distintas radios de AM y FM de provincias. En bloques horarios en radios internacionales.
Primer bloque: 
https://www.youtube.com/watch?v=c026IXc-FPc
Segundo bloque: 
https://www.youtube.com/watch?v=9eNQCXw_Sjo
Tercer bloque: 
https://www.youtube.com/watch?v=fSxWoK91oy8


domingo, 13 de diciembre de 2015

Jorge Telerman, en "Sin Máscara", con Cristina Castello



Político y empresario.
Fue jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y, antes -su prolífico itinerario lo había tenido también como  Secretario de Cultura de CABA. 
Cultivado, elegante, seductor, bon vivant 
Ama tanto el Poder como la Cultura.

26/08/99

Cristina Castello, esencia de periodista. En "Abrazos", con y por Arturo Cavallo (tele)

Es una resiliente.
Camino a la redacción de la revista "Gente", donde trabajaba, fue atropellada por un auto. A partir de ahí se reinventó.
Después de dos años de aquel corte en su vida, entera “por dentro y por fuera”; volvió al periodismo que había empezado casi de niña, y mientras estudiaba la carrera, al que no dejó ni siguiera cuando se hacía alguna "luz" entre una y otra operación de aquellos fatídicos tiempos; los entrevistados -primeras figuras del quehacer nacional- sentados al lado de su 
cama de convaleciente, debían arreglárselas para responder a sus preguntas, siempre a fondo y sin concesiones.
Había trabajado en todos los medios gráficos de Córdoba, y –en Buenos Aires desde 1982, en aquel “Tiempo Argentino” de Raúl Burzaco, en “Gente” en “Viva” de Clarín y otros varios medios escritos. Docente de La Entrevista Periodística, también son de su responsabilidad su programa de tele “Sin Máscara”, de radio, “Convengamos que… con Cristina Castello”, sus columnas en otras emisiones, etc.
Entre el 76' y el 83'  -y también después- padeció el horror y la amenaza, sólo por luchar con la palabra, por la Democracia.
Poeta –cuatro poemarios bilingües publicados en París- y periodista por esencia, con más de una década viviendo en Francia, desde donde trabaja para medios de ese país, de España y de Méjico.
Es Cristina Castello en diálogo con Arturo Cavallo en "Abrazos, mañana, tarde y noche" martes 10 hora 13 en Veo Radio www.veoradio.com.ar y porwww.arturocavallo.com.ar. Repetición sábado hora 10 y en diversos días y horarios en distintas radios de AM y FM de provincias. En bloques horarios en radios internacionales.

Arturo Cavallo

jueves, 10 de diciembre de 2015

¡Viva la Patria recuperada! #Cambiemos #MauricioMacri



Sobre mis cuadernos de escolar
Sobre mi pupitre y los árboles
Sobre la arena sobre la nieve
Escribo tu nombre

Sobre todas las páginas leídas
Sobre todas las páginas en blanco
Piedra sangre papel o ceniza
Escribo tu nombre

Sobre las imágenes doradas
Sobre las armas de los guerreros
Sobre la corona de los reyes
Escribo tu nombre

Sobre la jungla y el desierto
Sobre los nidos sobre las retamas
Sobre el eco de mi infancia
Escribo tu nombre

Sobre la maravilla de las noches
Sobre el pan blanco de todos los días
Sobre las estaciones desposadas
Escribo tu nombre

Sobre todos mis retazos de azur
Sobre el estanque sol mohoso
Sobre el lago luna viviente
Escribo tu nombre

Sobre los campos sobre el horizonte
Sobre las alas de los pájaros
Y sobre el molino de las sombras
Escribo tu nombre

Sobre cada aliento de la aurora
Sobre la mar sobre los barcos
Sobre la montaña enloquecida
Escribo tu nombre

Sobre la espuma de las nubes
Sobre los sudores de la tormenta
Sobre la lluvia espesa insípida
Escribo tu nombre

Sobre las formas centelleantes
Sobre las campanas de colores
Sobre la verdad física
Escribo tu nombre

Sobre los senderos despiertos
Sobre las rutas desplegadas
Sobre las plazas desbordadas
Escribo tu nombre

Sobre la lámpara que se enciende
Sobre la lámpara que se apaga
Sobre mis casas reunidas
Escribo tu nombre

Sobre el fruto cortado en dos
Del espejo y de mi cuarto
Sobre mi lecho concha vacía
Escribo tu nombre

Sobre mi perro goloso y tierno
Sobre sus orejas erguidas
Sobre su pata desmañada
Escribo tu nombre

Sobre el trampolín de mi puerta
Sobre los objetos familiares
Sobre la onda del fuego bendito
Escribo tu nombre

Sobre el vitral de las sorpresas
Sobre los labios atentos
Muy por encima del silencio
Escribo tu nombre

Sobre mis refugios destruidos
Sobre mis faros desplomados
Sobre los muros de mi hastío
Escribo tu nombre

Sobre la ausencia sin deseos
Sobre la soledad desnuda
Sobre el escalón de la muerte
Escribo tu nombre

Sobre la salud recobrada
Sobre el peligro que se aleja
Sobre la esperanza sin recuerdos
Escribo tu nombre

Y por el poder de una palabra
Vuelvo a recomenzar mi vida
Yo nací para conocerte
Para nombrarte

Libertad.



«Libertad», Paul Éluard


(En Poésie et Vérité, 1942)

lunes, 7 de diciembre de 2015

Tres presidentes socialistas aliviados por la presencia de Macri, por Marcelo Boffa

La sociedad argentina ante una oportunidad histórica 

No es cierto, como parece expresar el amigo Pagni y muchos honestos compañeros de ruta del progresismo tradicional que necesariamente haya una dicotomía entre el “estilo gerencial” y la política. 
Ya Nicos Poulantzas a fines de los años 70 (ningún ideólogo del consenso de Washington ni ningún político de la UCEDE) enseñaba que el poder albergaba dos dimensiones: la del dominio sobre los hombres y la de la administración de las cosas. 
Es más que evidente que la obsesión enfermiza de quienes fueron derrotados en las urnas y de muchos de sus más llanos seguidores por la primera de estas dimensiones, dejó en el completo olvido la segunda de ellas. Es que dicha tarea, la de “la administración de las cosas” implicaba un mínimo de atención al servicio debido a la sociedad, arriba de la cual edificaron su lubricado aparato ”nacional y popular”.
Las características de la actual promesa desarrollista-democrática de Cambiemos resultan aún más sorpresivas para ámbitos como el de unas ciencias sociales locales devaluadas (y lo digo con dolor), demasiado “adaptadas” a la destrucción de nuestro sistema nacional de estadísticas, a un país que se regodea infantilmente en el “todos y todas” en medio de un verdadero femicidio que nadie asocia a responsabilidad estatal alguna, a circuitos felices porque se financian investigaciones sobre los QUOMs, a los que luego, los gobernadores feudales ultra K ultrajan y asesinan sin que estos circuitos felices crean necesario “retocar” relato alguno. 
La lista es, por supuesto, mucho más larga y se articula con los eslabones más débiles del “aparato” Las adolescentes militantes convencidas de que “se venía” una especie de mezcla de Menem con Videla intentaban decirle a los trabajadores de la provincia de Buenos Aires que perderían “el derecho a la salud”, cuando diariamente viajan a atenderse a Capital por tener un sistema hospitalario abandonado, destruido y colapsado. Que venían a “privatizar escuelas” cuando tantos se vieron obligados a engrosar la matrícula privada o se anotan en las escuelas públicas de Capital ante el desastre del sistema educativo del conurbano realmente existente. 
El partido-gobierno-estado ampliado de los K incluye a no pocos profesorados, universidades nacionales e investigadores completamente enajenados del sentir de una inmensa mayoría (mayor aún que la expresada en el resultado electoral) de sectores populares y medios. Se trata del sentir de sectores que sufren sin protección estatal alguna su estancamiento en la pobreza y en otros casos, el abandono o el castigo por parte de la soberbia gubernamental apoyada en un nuevo clientelismo ostentoso de altos ingresos de facción y violentamente contrastante con quienes “trabajan” porque al menos así es visto popularmente, si la “etnografía” continúa teniendo algún valor. 
En medio de este “combo” de incomunicación de situaciones de vida no reconocidas, tres presidentes socialistas de América Latina, se mostraron ostensiblemente alegres y aliviados por el triunfo electoral de Mauricio Macri.  
Sospechan que va a “destrabar” a puro incremento de los intercambios a un Mercosur estancado.
Matar estudiantes y dirigentes con la excusa de que “son de derecha” o encarcelar a los dirigentes de movilizaciones multitudinarias con la excusa de ser “agentes del imperialismo”, no es algo que le resulte cómodo, aunque lo disimule muy bien, a la verdadera izquierda de la región. 
Entre nosotros, la ausencia de crecimiento económico privado durante los últimos años, el aumento de la pobreza que se ubica entre los 13 y los 14 millones de personas, una tasa de inflación entre las más elevadas del mundo, además del ostensible deterioro en infraestructura, energía y servicios no ha impedido a buena parte de nuestros progresismo y nuestra izquierda, ser disueltos moralmente por Cristina Kirchner, al punto de no poder escapar a su relato del dominio del PJ, como supuesto mal menor. 
La decadencia de no pocos de ellos se evidenció en la no asistencia a la movilización por el asesinato de Nisman, evidenciando una especulación todavía vigente- ignorante del cambio de época- que es la de conformarse con quedarse con una pequeña porción social y electoral de la descomposición de los K.
Mauricio Macri, M. Bachelet y Tabaré Arias

No faltaron los militantes progresistas y de izquierda de Capital Federal que se enamoraron de un criador de caballos de la provincia de Buenos Aires, (sin que esto entrañe prejuicio alguno hacia los criadores de caballos) que formó parte de estos 28 años de dominio del PJ, repudiado por la mayor parte del pueblo bonaerense y que ya, como antecedente, había repudiado a los justicialistas del “Proceso” en 1983. 
La hora de una “administración de las cosas” por parte de Cambiemos coloca a la sociedad argentina ante una oportunidad histórica. 
La idea de un desarrollismo democrático con voluntad inclusiva, puede hacernos aprovechar lo que desaprovechamos durante el gobierno de Alfonsín. 
Recordemos que ante los primeros límites de de dicha experiencia, con sus trece paros nacionales incluídos, nos abrazamos como sociedad a la “alternativa” del justicialismo de Carlos Menem, que entre todos los proyectos neoliberales fue uno de los mas dañinos del mundo, sin lograr, en algunas áreas específicas, los niveles de destrucción materializados por los K. 
El actual proyecto de Cambiemos es liderado por una novedosa perspectiva presidencialista de centro que, no obstante, despliega una multiplicidad de culturas políticas con eje en el desarrollo, la integración social y un liberalismo democrático progresista, promotor de una sociedad plural. 
No es poco, cuando vivimos en el riesgo de ser devorados por el atraso y los punteros de la droga, cuando detrás del discurso de izquierda, son consolidados millones pobres y estamos al borde de ser un gigantesco INDEC, una sociedad en el límite del peligro del fraude perpetuo y el fascismo. 
Para mis amigos de izquierda, cabe la invitación a reflexionar acerca de un continente, nuestra querida América Latina, con no pocos países de dicho signo político y que, no obstante, no ha dejado de profundizar su condición de región mas desigual del planeta. 
Mi sueño es que de la mano de María Eugenia Vidal, Macri y Cambiemos a la sociedad argentina le vaya bien. No sólo porque es el deseo mayoritario del pueblo argentino. No sólo porque para eso votó como votó. Sino por el legítimo rechazo que provoca la estrategia reaccionaria de quienes comenzaron a militar por su fracaso al día siguiente de la elección. 
Ni los vaciadores del IOMA, ni los vaciadores del Banco Central, ni los que nos matan y nos empobrecen hace décadas en nombre de una supuesta cultura nacional y popular tienen autoridad alguna para ninguna supuesta “lucha” contra el estilo de vida que empezó a elegir nuestro pueblo. Menos aún los que fueron directa o indirectamente satélites seguidistas de los K. 
Cuando en cuatro u ocho años alguna alternancia pueda indicar voluntades de cambio de un país que será indiscutiblemente mejor, sólo debemos procurar que no tenga ninguna relación con el bloque corrupto que nuestra sociedad, con la ayuda de Cambiemos acaba de derrotar. 
La tarea recién comienza. El cambio necesario es aún más profundo del que la coyuntura aparenta. 
Los presidentes Bachelet, Tabaré Vásquez y Dilma (en este caso, aún, con la tensión de los problemas que enfrenta) entendieron cabalmente la oportunidad de los nuevos consensos. 
La sociedad argentina ya votó y ahora se encamina, pacíficamente, a construir y comprender. La promesa de una “sociedad normal” para utilizar la expresión popularizada por Nun y explícitamente formulada y no cumplida por la Alianza y por Nestor Kirchner, parece empezar a tener lugar.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Nelson Mandela: Héroe de la Paz, por Federico Storani

Con frecuencia se alude a hombres y mujeres calificándolos como héroes cuando se destacan por su arrojo y valor durante hechos bélicos, de guerra. Quiero en este caso rendir mi homenaje a quien pasó por todas las pruebas de valor en el combate por la libertad, la igualdad y la democracia.


No haré una biografía de Nelson Mandela ampliamente conocido por su martirio en la lucha contra el Apartheid en Sudáfrica, padeciendo décadas de cárcel, torturas y persecuciones. Fundador del Partido del Congreso Nacional Africano y símbolo mundial de la igualdad entre razas en un marco de libertad y democracia.

Quiero rescatarlo como el hombre que tuvo la grandeza de obrar sin resentimientos, odios ni ánimos revanchistas, mucho menos de venganza. Creador de la moderna República Democrática de Sudáfrica, impulsor de los Juicios por la Verdad y la Reconciliación dando lugar a la integración complejísima de su nación, que no sólo sufrió el yugo de diferentes oleadas colonialistas sino también las ancestrales rivalidades entre las tribus autóctonas.

Su grandeza no tiene parangón en la historia moderna y me siento agradecido a la vida por haber podido conocerlo e intercambiar puntos de vista con él, quien lo hacía con la humildad que caracterizó toda su vida al servicio de la causa de su pueblo y de su patria pero a la vez consagrando valores universales.

En la fotografía el inmortal Nelson Mandela, José Genoud Senador Nacional y Federico Storani, cuando presidía el Bloque de Diputados Nacionales de la Unión Cívica Radical.
Gracias Mandela por tu ejemplo y tu lucha.

(Del doctor Federico Storani, 5 de diciembre de 2013)

jueves, 19 de noviembre de 2015

Gregorio Klimovsky en "Sin Máscara" con Cristina Castello: "la ciencia es poesía"

Dr. Gregorio Klimovsky
científico, filósofo
.. No lo turba la fama, ese reflejo de sueños en el sueño de otro espejo (Borges), escuchamos a  Gregorio Klimovsky en Sin Máscara. 
Científico para quien ciencia es conocimiento sistemático y controlado; estudio e investigación, universo espiritual, imaginación y fantasía, ecuación poética y vital, salva vidas y multiplica flores. que explica amaneceres y engendra amor.



Y el amor añejo y siempre nuevo amor entre Gregorio Klimovsky y su mujer Tatiana, se encaramó en el diálogo entre el mensaje misterioso y filosófico del tic-tac de los relojes.
Y el Golem y los Golem quienes, dicen y dicen, andan por el mundo con la letra Aleph en la frente;  e Hipatia, apedreada en el siglo III en la puerta de la Biblioteca de Alejandría, sólo por ser mujer. 
Entre relatos de espirales y de caracoles marinos, supimos que ciencia es belleza y que ciencia es arte: Poesía.

Gregorio Klimovsky tuvo la delicadeza de escribirme unas líneas, luego de este programa nuestro:

Lo admirable de la audición 'Sin Máscara' de Cristina Castello no es, solamente, que permite a través de sus interrogantes conocer el valor de los aportes de distintos personajes. 
Cristina va más allá, porque permite también conocer la fibra humana de sus entrevistados. 

De esta manera muestra cómo considera al mundo cada personaje, cómo ve la vida cotidiana, cómo funciona su corazón, cómo es en sus sentimientos como persona. 
Así la contribución científica o cultural adquiere mayor sentido al colocarse en una dimensión más completa. Y los personajes se hacen más queribles.

Gregorio Klimovsky






Marcela Tinayre en "Sin Máscara", con Cristina Castello



También a Marcela Tinayre, González Oro había agraviado. 
No quiero ni nombrarlo. Todo su ser es un adjetivo despectivo.
Esa "gente" todo agravia.
En Sin Máscara, conmigo, Marcela, en 2000.