domingo, 5 de febrero de 2017

El peronismo es una mancha de corrupción que nos telaraña, por Cristina Castello

 El peronismo es una mancha de corrupción que nos telaraña.
¡Unidos, por favor, por encima de las diferencias, para liberarnos!
Nos estamos jugando a ser un país o a desaparecer. 
Cristina Castello

Obra: Guillermo Kuitka

jueves, 5 de enero de 2017

Oscar Martínez: "Que me palpen de armas"



Creo en el amor como en la experiencia más maravillosa de la existencia, como generador de toda clase de alegrías. Y en el amor correspondido, como la felicidad misma. 
Pero no fui educado para él, ni para la felicidad, ni para el placer. Porque fui advertido malamente contra la entrega y el gozoso abandono que supone. 
Cada día, entonces, todavía es una ardua conquista, una transgresión, una desobediencia debida a mí mismo, una porfía.
La laboriosa tarea de desaprender lo aprendido, el desacato a aquel mandato primario y fatal, aquel dictamen según el cual se gana o se pierde, se ama o se es amado, se mata o se es muerto.
La vida, por tanto, no me ha endurecido, ese sea tal vez mi mayor logro. 
Que me palpen de armas. Dejo a un lado, si es que alguna vez tuve o me queda, toda arma que sirva para volverse temible, para someter, para acumular, para ser poderoso, para triunfar en un mundo de mano armada, en el que la felicidad se compra con tarjeta de crédito. 
No quiero que la lucidez me cueste la alegría, ni que la alegría suponga la necedad o la ceguera…
Pero no me es fácil, me cuesta vivir a contratiempo, con la sensación de ser testigo de un desatino histórico gigantesco, de un extravío descomunal, tan irracional, absurdo o desolador como la bomba de neutrones.
No entiendo al mundo. Me parece, como dice Serrat, que ha caído en manos de unos locos con carnet. Me siento ajeno a la debacle, pero en el medio de ella. 
Mi vida es apenas un instante en el océano del tiempo y es como si quisiera que ese instante fuera sereno y hondo, en el medio de una ensordecedora discoteca o de un holocausto definitivo, siempre a punto de estallar. 
Me desazona la banalización de la vida. El pavoneo de la insensatez. El triunfo de la prepotencia y de la ostentación. La deshumanización salvaje de los poderosos, la aceptación y el elogio del “sálvese quien pueda”. La práctica y la prédica del desamor y de la histeria.
Me descorazona la idiotez colectiva. La idealización de lo superfluo. El asesinato de la inocencia. El descuido suicida de lo poco que merecía nuestro mayor esmero. El desconocimiento o el olvido de nuestra propia condición. 
Me conmovió, no hace tanto, que el cosmólogo Sagan, en un artículo extenso, escrito como desde un punto perdido en el infinito del espacio desde el cual el mundo se observa como una bolita cachuza, terminara diciéndonos:
“Besen a sus hijos, escuchemos a esos hombres, sigámoslos. Leamos a los poetas, no permitamos que el misterio de la existencia deje de estremecernos cada día, porque es el costo más alto que podemos pagar por nuestra necedad y nuestra omnipotencia." 
La vida de un árbol merece nuestra devoción y nuestro más grande regocijo; al amparo gozoso de su sombra, acariciados por la tibieza de la luz del sol y arrullados por el sonido mágico e irrepetible de su follaje, mecido por la mano invisible del viento, estaremos a salvo de la alienación y de la orfandad; siempre y cuando seamos capaces de apreciar esa gloria mientras nos sea posible de reconocer en ella nuestra mayor riqueza.
Que la muerte no nos hiera en vida, que la ferocidad no nos pueda el alma. Que nada troque nuestra dicha de estar despiertos. 
Que una caricia nos atraviese como una flecha jubilosa y radiante. 
“Besemos a los que amamos. Amémonos”.


Relato de Oscar Martinez
Música de Lito Vitale
Imagenes y edición de Danilo Cernadas
Oscar, la apertura de nuestra nota en "Viva", en 1996

Al poco tiempo, de "Que me palpen de armas", le hice una nota de tapa y una docena de páginas, en "Viva", de Clarín; ya les contaré,; por eso la foto,  Después de aquella charla de cerca de 18 horas, en dos o tres encuentros,  nos vimos y/o hablamos alguna vez; luego, ya en 2000, estuvo invitado a mi programa, "Si Máscara".
Oscar Martínez mantiene sus principios, una ética a prueba de todo,
No es un revolucionario ni lo pretende, como -en medio de la aridez- se pretende en las redes sociales,
Pero quizá lo es, como todos quienes hacemos de la verdad una manera de vivir 
En ka tapa de "Viva", con Manuela, entonces una bebé
Hoy, Manuela tiene 22 años

lunes, 19 de diciembre de 2016

El derecho del director teatral, por Oscar Barney Finn

Hace unos años intentamos tener una asociación de directores teatrales. Durante largos meses nos reunimos en el estudio de Alejandra Boero junto a Carlos Gandolfo, Juan Carlos Gené y Hugo Urquijo. Si bien todas éramos personalidades diferentes y, en algunos casos caracteres fuertes como Gandolfo y Gené, coincidimos en la urgencia de contar con un elemento jurídico legal para defender en principio nuestra tarea creativa. Fue alentador ver la experiencia de todos puestas en función de un objetivo común.
Se trató de llegar al resto con reuniones que no dejaron a nadie de lado, en un amplio espectro que iba de Inda Ledesma a Daniel Veronese. Pero lamentablemente no se logró y ya no están esos referentes que poseían una mística que hoy no abunda en un medio donde cada uno trata de salvarse como puede, arrasados por un desencanto profundo y lejos de rescatar la idea de una asociación para este siglo 21 tan "problemático y febril" como el de Discepolín, en donde se vive manoseado y en el mismo merengue. 
 La herencia de Ezsther,  dirigida por Barney Finn
con Thelma Biral
y Víctor Laplace
Volverá a cartelera en debut de 2017



La preservación de lo creativo no parece ser una preocupación y la falta de pautas dan luz verde para que las puestas sean saqueadas, alteradas, o manejadas con criterios que no respetan ni al autor (en algunos casos tampoco respetado por el traductor) y mucho menos al director.
Hay casos en que las obras no son una mera transcripción del texto original y abren nuevos caminos que la enriquecen. Así, nuevas situaciones son sugeridas; y del trabajo diario surgen escenas no previstas que -en muchos casos los autores, si es que acompañan el proceso del día a día-  incorporan como un hecho corriente.

Hay obras frente a las que palpé una gran libertad que me llevó a puestas más riesgosas, donde pude escapar a lo convencional como: "La Excelsa" de Juan Pablo Santilli ,"El Principe de Homburg” de von Kleist ,"Madame Mao" de Mónica Otino, la misma "Eva y Victoria" o "Vita y Virginia", donde la propia autora en Londres se sorprendió con las imágenes de Tasisto y Benedetto, que lograban una magia poco frecuente, rodeadas de los decorados de María Julia Bertotto y luces de Felix Monti. 
"El diccionario",  puesta de Barney Finn, con
Marta Lubos, Daniel Miglioranza y Roberto Mosca

Lo mismo sucedió con “Love Leters” de A. Gurney que presenté con 20 parejas y donde cada uno de esos actores aportaron distintos colores a la actuación. Pero como director, tuve que encontrarles una forma, un estilo, una síntesis, un ritmo, una forma de contacto con la platea dado que tenerlos siempre con la cabeza bajan no invitaban a la comunicación. Estos últimos años textos como “Las heridas del viento” (Juan Carlos Rubio) “Noches Romanas” (Franco D'Alessandro), “El diccionario” (Manuel Calzada) y “Poder Absoluto” (Roger Peña), fueron historias, palabras y emociones que fueron en busca de sus personajes para luego plantearme un verdadero desafío.

En todas, luego de un minucioso análisis pude diseñar espacios, que también tienen que ver con las salas en las que fueron puestas. Es en ese punto en donde la cotidianidad del ensayo va definiendo acciones y estéticas que hacen a ese sello distintivo que tiene cada director .No hay improvisación, hay estudio, planificación y resolución que define ese trabajo que debemos preservar, cuidar y defender. Es tangible en cada función pero luego es intangible hasta la nueva representación
De esto y mucho más se trataba esa hipotética institución que soñamos, porque fue un sueño de gente que había dado su vida en los escenarios que transitaron. 
Ópera El Seminarista",  dirigida por Oscar Barney Finn

Creo, que hoy estamos mucho más expuestos a esta política de mercado. Sin duda la realidad, los presupuestos, los recambios de directivos con sus "innovaciones", sus fórmulas y sus amiguismos estrechan el espacio, más las capillas y sus supuestas estéticas que en forma invisible establecen cercos. 

Ante esto el director que tiene un mundo propio ve acotado su lugar y se agota en entrevistas, reuniones, emails, teléfonos que dilatan definiciones, que deterioran y hacen que en el camino vaya dejando ideas propuestas y soluciones creativas que alimentan a mediocres funcionarios. Por eso, uno hace su propia mochila y busca su hueco.
"Poder Absoluto", dirección de Oscar Barney  Finn
con Carlos Kaspar y Paulo Brunetti

 Por esta soledad creativa a la que es expuesto el director pensamos que era bueno tener una institución donde estas cosas puedan debatirse; y saber que hay derechos inalterables que, sin embargo, no siempre son respetados. Pero claro, para conformarla hace falta paciencia, rigor y sentido de la ética. Aunque esta palabra suene exótica en estos tiempos.

19/12/2016

jueves, 17 de noviembre de 2016

Acaso la luz: «Palabras conjugadas», de Mery Sananes. Por Cristina Castello









«Un crescendo de jilgueros que no cese
hasta que regrese estampada
en el amanecer de todos los amaneceres
una palabra de amor que certifique al fin
el advenimiento de un hombre
inmensamente humano»
Mery Sananes







«Palabras conjugadas» es una interpelación a este mundo que «navega al ritmo inverso de la vida».
No es combate, ni desafío, ni invocación.
Es un verso fecundo hasta el laceramiento, un itinerario desgarrador, cuya luz –sin embargo- burla al mismo espanto al que interpela.
La luz viene de cada fibra del ser luminoso de la poeta; y de su pluma, que nos ofrece otra dimensión del lenguaje, en cada uno de cuyos vocablos se juega la existencia humana.

La espina dorsal del mundo se estremece y la mayoría, la gran mayoría, estalla como un puñado de cristales destrozados. Pero Mery Sananes conjura el horror y –en el «mejor» de los casos, la Nada- con belleza.
Cuando Mery dice «mundo», dice «palabra», su herramienta.

Se trata de destruir el mundo y construir la vida.

«En este memorial de desparpajos la palabra
es una oscura pendiente que hace mucho
perdió su sonoridad de piedra y remanso
y va hoy cargada de pólvora para desenvolver
acertijos en una lengua extraña con la que
nadie se comunica»

Poesía perdurable, con ascensos a la materia de la que está hecha la autora: el Absoluto, y descensos hacia los abismos de la humanidad.

«Qué trastocó el corazón del hombre
que los pliegues de su urdimbre
quedaron dispersos en medio de las
palabras sembradas en las cenizas
de un sitial donde el odio levantó
el estandarte de las indiferencias»

No es una antología de la desesperanza.
Todo lo contrario. «Palabras conjugadas» es la convicción de que «lo grande del hombre es más grande que el hombre» (Paul Éluard):

«Sé que el recinto del silencio
guarda las palabras que aún no se han dicho
y que es tiempo de organizar los
amaneceres para abrir las pupilas antes
de que el alba se haya ido
»



Relámpagos de sombra, certidumbre de luz.
La poesía de Mery Sananes es una comunión entre sensibilidad y conocimiento. La esencia de su Infinito la trasciende y su verbo nos sacude  para que dejemos de ser extranjeros a la vida:

«Hoy nos toca escribir el futuro desandar la
muerte y reinventar la historia que nos fue
consignada en el átomo cósmico de nuestro
nacimiento para ver si al fin algún día
en esta tierra de milagros y encantamientos
el hombre comienza a ser y a vivir»

Encaramada a su proa de luciérnagas, nuestra poeta aterra a la noche con su luz:

«Creo que el deleite de un niño tendido
sobre la hierba jugando a cazar estrellas
puede abrir una rendija por donde
la pupila descubra todo aquello
que le ha sido vedado»

Yo recomiendo vivamente «Palabras conjugadas».
«Si nos crearon para vivir en el paraíso, ¿por qué empeñarnos en vivir sobre la tierra?»  (Franz Kafka)

Cristina Castello
«Palabras conjugadas»
Ediciones cátedra Pío Tamayo
Colección / Recados del sol
Caracas, junio 2016
Portada y dibujos / Antonio Cabezas
Montaje y diagramación / Rodrigo Gómez Millán
Editor responsable / Danielita Barrolleta
96 p.

Sitio de la Poeta, AQUÍ

Adquirir el libro fuera de Venezuela, AQUÍ 

....
Urdimbre

Mery Sananes 

Qué estructura se quebró en el aire
que el ala detuvo su fragancia
de alturas y en la hondura azulada
de los océanos el pelícano doblegó su
susurro marino y la tierra silenció
sus almácigos hasta convertirse en
pozo seco sin memoria del agua
Qué ocurrió que el fuego quedó
atrapado en el instante de un
relámpago y el bosque cedió
su ingeniería tramada de verdes
al holocausto del desierto
Qué trastocó el corazón del hombre
que los pliegues de su urdimbre
quedaron dispersos en medio de las
palabras sembradas en las cenizas
de un sitial donde el odio levantó
el estandarte de las indiferencias
Qué disipó el asombro hasta trocarlo
en la búsqueda incesante de otra armonía
que deje sobre los arenales la sombra
seca del antiguo vacío de signos y verbos
Qué nos sucedió para que hoy no
nos encontremos en el vuelo que reclama
esta tierra y esta humanidad

... 



Un itinerario, una vida, una huella


Mery Sananes (Caracas, Venezuela, 1942) Licenciatura en Letras, Doctorado en Ciencias Sociales, Profesor Titular de la Universidad Central de Venezuela. Docente-Investigador desde 1966. Coordinadora de la Cátedra Pío Tamayo.

Obra publicada

Palabra Uno (colectivo, Caracas: Ediciones LAM, 1964), Tiempo de guerra (Caracas: Ediciones Desorden, 1968-1974), Tierra de expedientes (Caracas: Ediciones Desorden, 1975), Walt Whitman, poeta de los tiempos que vendrán (Caracas: Ediciones Desorden, 1973), Obras rescatadas de Pío Tamayo (Tres tomos, Caracas: CPT, 0000), León Felipe: poeta de pólvora y barreno (Caracas: Expediente Editorial, 1988), Ángel eternamente flor (Caracas: CPT/CEHA/UCV, 1994), La trampa-engaño de la cultura. Aproximación a Luis Mariano Rivera (Caracas: CPT/CEHA/UCV, 2006).
- Tomado de Mediaisla- Entrevista de René Rodríguez Soriano.



Mery querida,
la vida te celebra como una plegaria a su templo
y el alba canta un aleluya en tu nombre.
Cristina Castello

sábado, 12 de noviembre de 2016

Pía Sebastiani, cuando la muerte es una curvatura del viento

Pía Sebastiani, artista. Pìa era "la" música.
Quizá la muerte/su muerte, sea sólo una curvatura del viento...

Si soportáramos esta sed que nos agranda sin abandono*, dijo su voz en Sin Máscara. Y la sed de belleza de entrevistada, entrevistadora y público, sació y acrecentó la sed.
En diálogo,el nuestro: música, poesía y vida.
Dije “Este amor” de Jacques Prévert y la artista dijo “El claro de luna”, de Claude Debussy.
Alborozó con ella, el piano Blüthner flamante en Argentina, que busqué para sus 
manos-alas.
Belleza en estado puro.
Fue el 24/08/2000. Era mi cumpleaños.
Primero el programa "Sin Máscara"; y luego fuimos a comer a “Chelsea Loft”, que estaba en Quintana, casi Montevideo.
Con Guillermo Roux querido,Oscar Barney Finn, con Pía Sebastiani, por cierto y con otros, tan queridos;
y con algunos miembros del público (televidentes), hoy, amigos.
Se va con Pía una parte de mi vida; la misma parte de mi vida que se queda para quererla,
para celebrar el arte, a pesar de todo.
Estoy triste

acá. (menos de un minuto, en mi programa, Sin Máscara; pronto lo subiré entero)


Pía Sebastiani en "Sin Máscara", de Cristina... por chrispoesietoujours


De Pía Sebastiani a propósito de "Sin Máscara" con Cristina Castello
Música
Más del 50% de los programas en Tv son tan chabacanos o tan groseros o tan poco interesantes que no puede evitarse recurrir al "zaping" si se quiers inesperadamente dar con una película, entrevista o producción que justifique el tiempo perdido en la búsqueda.
Una noche muy tarde, cuál no sería mi gran sorpresa al escuchar nada menos que un poema junto a cuadros deliciosos y presenciar un diálogo de gran inteligencia entre alguien que yo desconocía y Graciela Borges, a quien sí conozco desde la época de Blanca de la Vega en el "Conservatorio Beethoven", mucho tiempo atrás.
Dejé un mensaje para ella en el número que se anunciaba y así fue, como, un feliz día, Cristina Castello me dio el gran gusto de llamarme. Luego nos conocimos e iniciamos una gran amistad, preparamos una emisión que en mi recuerdo es una de las experiencias más placenteras que he tenido en tres continentes en mi larga carrera de 60 años!
A raíz de su éxito esta emisión se transmitió más de 8 veces en diferentes horarios y todavía hoy, meses después, sigo recibiendo elogios para Cristina y para mí.
Sus entrevistas son exquisitas, sofisticadas, poéticas y logran sin embargo mantener milagrosamente un atractivo directo y accesible para cualquier auditor.
Enhorabuena y ojalá las autoridades televisivas y los "sponsors" den a Cristina Castello el lugar y la permanencia que merece para beneficio de un público que ansía más calidad, más sensibilidad y más seriedad.


viernes, 11 de noviembre de 2016

Miriam Papaleo duerme en las pestañas de un colibrí- Por Cristina Castello

«Colores», de Miriam Papaleo,  un grito del silencio


 «El cielo, el mar, la luna»: ojos que nos miran.
Tanta luz. Infinitud. 

Porque Miriam Papaleo conoce las técnicas y las respeta, puede burlarse de ellas, privilegio de pocos artistas.
Su lenguaje, siempre sutil en su intensidad, puede ser un grito o un silencio; y es muy difícil pintar  el silencio. En «Colores»,  descubrimos el universo detrás de universos que crean las obras de Miriam Papaleo.
El lenguaje crea mundos, ¿qué mundos crea el lenguaje de sus pinceles?
Las respuestas, y los interrogantes de cada espectador -pues el arte plantea preguntas- están aquí, en estas obras.  
 «Explosión orgásmica», Miriam Papaleo
Pero, ¿quién es este ciclón/artista nuestra, Miriam Papaleo? ¿Qué es esto de que, en la mitad de su vida, aparecen sus colores y nos llevan por finitudes e infinitudes? En la mitad de su vida…
, por Gracia, en la mitad de su vida.
Y digo esto porque lo digo con Rainer Maria Rilke:
«Para escribir un solo verso, o dar una sola pincelada, (agrego yo), es necesario haber visto muchas ciudades, hombres y cosas; hace falta conocer a los animales, sentir cómo vuelan los pájaros y saber del movimiento de las flores al abrirse por la mañana. Para escribir un solo verso, o dar una sola pincelada (agrego yo), es necesario poder pensar en caminos de regiones desconocidas, en encuentros inesperados, en despedidas, en días de infancia, en mañanas al borde del mar… en noches de viaje que temblaban muy alto y volaban con todas las estrellasEs necesario tener recuerdos de muchas noches de amor; es necesario –aún- haber estado al lado de los moribundos… y  es necesario haber permanecido sentado… junto a los muertos.  Es necesario saber olvidar los recuerdos, cuando son muchos, y tener la paciencia de esperar que vuelvan. Pues los recuerdos mismos, no son aún recuerdos, hasta que no se convierten en nosotros mismos: sangre, mirada, gesto.
Recién entonces puede suceder que, en una hora muy rara, se eleve la primera palabra de un verso o la primera pincelada, (agrego yo)…» (1)
Miriam Papaleo, en la mitad de su vida y cuando ya vio tantos cielos y tantas  lunas,  cuando ya vio tantos ojos que se abrieron a la vida… y algunos, amados, que se cerraron para siempre.
En la mitad de su vida,
nos muestra sus pinceladas, como si hubiera  sido una seguidora aplicada, del Maestro Rilke.

Pero no.
Seguidora de nadie.   
Miriam y parte de su familia, amada. Su continente y  mucho de su contenido

Libre Miriam, con los colores que ella misma prepara con sus espátulas, salpicados, rodillos, esponjas…
Libre para pintar lo que siente y ajena a todo «ismo».
Libre, inclasificable…  tiene un arco iris en el bolsillo y, entre sus colores -y en algunos casos, bajo la apariencia de la abstracción-, se adivinan rostros humanos, miradas… huellas. 
Puede, incluso, pintar la pavura, como en «Danza de escorpiones» o «En la puerta del infierno», y puede con ellos atreverse al negro –al negro, la ausencia de todo color-  y poblarlo de luz.
Acechada por su necesidad de equilibrio, Miriam, siempre.
«Explosión orgásmica» y «Destellos» -obras que recomiendo mirar de cerca y atentamente- , son un haz de tinieblas luminosas surgidas de sus manos; quizás un ansia de Absoluto, sólo quizá… ¿ansia consciente o no?
Con Andrea Barbieri,
 directora de
  Cultura de la Cámara de Diputados de la Nación
No lo sé, pero unas palabras del artista Eduardo Bendersky me responden: «el arte –me dijo alguna vez en alguna entrevista periodística- se manifiesta a través de sus propias metáforas, busca las causas primeras, distingue lo real de lo ficticio, y encuentra su sentido en lo invisible».
Habitada por la luna, Miriam.  «Luna llena en el bosque», por ejemplo, trabajo donde moran seres metafóricos, sólo visibles con una honda mirada interior. 

Y el misterio…
Sin misterio no hay arte. 
El misterio en todas sus obras, pero sobre todo, en esa obra: «El cielo, el mar, la luna» (ver foto arriba).
Esa luna navegante que nos alumbra, ahora y aquí. A todos.
Esa luna que son ojos, los ojos más puros que nos miran.
Ojos, luna, Miriam: el misterio.
El misterio, «la única certidumbre», según Paul Gauguin,
Y basta de palabras, cierro esta página, para que las miradas se multipliquen en ustedes; para ver esta obra, esta desnuda y muy potente levedad que unge la vida. Gracias Miriam, bellísima durmiente en las pestañas de un colibrí.

Cristina Castello  - 11/10/2016
Yo, Cristina Castello, en el momento de presentar la Expo

(La exposición –organizada por la Dirección de Cultura de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación se inauguró el 7 de octubre de 2016. Lo anterior, son algunas de mis palabras, cuando presenté la exposición)




(1) (Traducción/versión libre que hice del francés, a partir de un fragmento Rainer M. Rilke, en «Los cuadernos de Malte de Laurids Brigge »).


La obra de Miriam Papaleo: un desafío a estar despiertos, según mis ojos ven
Pequeño vídeo de la muestra, clic AQUÍ

La muestra está abierta al público hasta el 14 de octubre de 2016
Fotos: Graciela Bordón y André Chenet.


jueves, 10 de noviembre de 2016

Oscar Barney Finn, "Personalidad destacada en la cultura": trayectoria, Estética, Ética /Cristina Castello


"El estilo es el hombre", nunca más cierto: Oscar Barney Finn









Oscar Barney Finn
Trayectoria
Estética
Ética
Artista 









Vida y obra, en palabra e imagen

Oscar Barney Finn declarado “Personalidad destacada en el ámbito de la cultura” en el salón San Martín del Palacio Legislativo de la Ciudad de Buenos Aires.
Lo presentaron Marcelo Zapata, Ricardo Manetti y María Valdez (por cierto que allí estuvimos).
El artista ofreció el homenaje, a su mamá, Blanca Rosa G. de Finn y a Julia Von Grolman.
Aquí el vídeo -unos 8 minutos- proyectado en el acto de entrega de la distinción el miércoles 9 de noviembre de 2016.
Tanto arte, tanta vida…

El poeta francés André Chenet, presente en la ceremonia, hizo un pequeño vídeo de las palabras conmovidas y conmovedoras de Oscar Barney Finn; y escribió: "Hier; Cristina Castello était conviée à une émouvante cérémonie: son ami le metteur en scène et réalisateur a été reçu en tant que citoyen d'Honneur de la ville de Buenos Aires ; son discours de réception très humain. En castillan"…
El vídeo. Habla Barney Finn (8 minutos):


"Verdad es Belleza y Belleza es Verdad
Es todo lo que sabes en la Tierra
y todo lo que necesitas saber"
(John Keats)

¡Gracias Oscar Barney Finn!

Cristina Castello

miércoles, 9 de noviembre de 2016

EEUU y el mundo: "Permanecer despiertos"- Cristina Castello





EEUU y el mundo: "Permanecer despiertos"

Obra de Odilon Redon

Siento que gane quien gane en los EEUU, es el fin de una época. Aquello de "un mundo que no termina de morir y otro que no termina de nacer".
 
Más que nunca, la vigencia de unas palabras de René Daumal:

"La tentativa que te propongo hacer conmigo

puede resumirse en dos palabras
Permanecer Despiertos"

Cristina Castello, 
Palabras al pasar, escritas en la medianoche del 08/11/2016, en Facebook, antes del triunfo de Trump