jueves, 24 de diciembre de 2015

"Sin Máscara", de Cristina Castello, con Pía Sebastiani: "exquisito, sofisticado, poético"

Mi programa "Sin Máscara", con Pía Sebastiani.  
Sin arte no hay alegría. 
Sin arte no hay luz. 
Sin arte no hay dignidad. 
Sin arte no hay vida.
Para disfrutrar de esta hora de periodismo/poesía/música...
Para ayudar a 
"que la vida no sea un largo embrutecimiento/para que los mosquitos no pasen volando sobre nuestras cabezas/y seamos incapaces de llamarlos 'arcángeles'" (Oliverio Girondo, dixit). 



Pía Sebastiani me escribió, luego de este "Sin Máscara" nuestro. 

Lo muestro, sin vanidad –no la conozco- y con gran alegría


“ENTREVISTAS EXQUISITAS, SOFISTICADAS, POÉTICAS”

Más del 50% de los programas en Tv son tan chabacanos o tan groseros o tan poco interesantes que no puede evitarse recurrir al "zapping" si se quiere inesperadamente dar con una película, entrevista o producción que justifique el tiempo perdido en la búsqueda.
Una noche muy tarde, cuál no sería mi gran sorpresa al escuchar nada menos que un poema junto a cuadros deliciosos y presenciar un diálogo de gran inteligencia entre alguien que yo desconocía y Graciela Borges, a quien sí conozco desde la época de Blanca de la Vega en el "Conservatorio Beethoven", mucho tiempo atrás.
Dejé un mensaje para ella en el número que se anunciaba y así fue, como, un feliz día, Cristina Castello me dio el gran gusto de llamarme. Luego nos conocimos e iniciamos una gran amistad, preparamos una emisión que en mi recuerdo es una de las experiencias más placenteras que he tenido en tres continentes en mi larga carrera de 60 años!
A raíz de su éxito esta emisión se transmitió más de 8 veces en diferentes horarios y todavía hoy, meses después, sigo recibiendo elogios para Cristina y para mí.
Sus entrevistas son exquisitas, sofisticadas, poéticas y logran sin embargo mantener milagrosamente un atractivo directo y accesible para cualquier auditor.
Enhorabuena y ojalá las autoridades televisivas y los "sponsors" den a Cristina Castello el lugar y la permanencia que merece para beneficio de un público que ansía más calidad, más sensibilidad y más seriedad. 

                        Pia Sebastiani

martes, 22 de diciembre de 2015

Cresta Roja, quiénes son las víctimas y quiénes los victimarios. La Verdad- Cristina Castello

(palabras al pasar)

"Quiénes son los que sufren
No sé, pero son míos"
Pablo Neruda


Toda mi vida estuve y estoy del lado de quienes sufren. Los trabajadores, en este caso, seres humanos que necesitan trabajar, comer, vivir, soñar.
Estoy del lado de quienes sufren, pero también estoy del lado de la VERDAD.
Esto es una infamia, La responsabilidad es de la DEMONÍACA CFK, de Maduro y de la empresa,
Son injustas las responsabilidades que se ponen en el gobierno del señor Presidente de la NACIÓN. Acusan a Mauricio Macri, siendo que la culpa es de Cresta Roja-->; Maduro---> 
CFK----->dueños de la empresa Cresta Roja.El presidente Mauricio Macri, María Eugenia Vidal, Patricia Bullrich, Triacca y el gobierno todo, están en la busca de una solución;  pero no es de un día para otro que una empresa puede venderse o transferirse o comprarse o como se llame.
EL KIRCHNERISMO HA DEJADO UN PAÍS MINADO. Acá están los resultados
Este dibujo bien explicativo, es de Eduardo Grizzuti.
Piensen, por favor, ejercitemos las neuronas


Cristina Castello



LES RECUERDO ESTE TEXTO FUNDAMENTAL
Cresta Roja, impensado agujero negro

El kirchnerismo se caracterizó por su opacidad informativa. Ahora que se corren ciertos velos se entiende esa pasión por ocultar. La crisis de Cresta Roja condensa una forma aberrante de administrar la economía.
La avícola de los Rasic fue una de las mayores beneficiarias de los negocios de los Kirchner con el chavismo. Por cada tonelada de pollo exportada a Venezuela, recibía un subsidio de USS 650. Además, el Estado le pagaba para que ofreciera sus productos en los supermercados a un precio menor al costo. Y le otorgó multimillonarios créditos del Bicentenario. El expediente judicial indica, según los expertos, que en 10 años recibió del Gobierno cerca de $ 26.000 millones (sic). La empresa, igual, quebró.
Daniel Scioli, Osvaldo Granados y Aníbal Fernández le dieron más ayudas para pasar la campaña sin alborotos. Se sospecha que los subsidios generaron un retorno fenomenal para los funcionarios. Son detalles despreciables frente al emocionante objetivo de, como decía Kicillof, "defender la mesa de los argentinos". Tuvimos patria.
Carlos Pagni
La Nación, 19-12-2015

Cristina Castello, “Sin Máscara”, con el Maestro Pedro Ignacio Calderón

Maestro Pedro Ignacio Calderón: Manos de Director de Orquesta
 
 
Oigo el bullicio de los pájaros, oigo el coro. La orquesta me lleva en giros más amplios que los del planeta Urano, escuchamos en Sin Máscara a Pedro Ignacio Calderón
El Maestro dirige un instrumento musical integrado por seres humanos. La orquesta
Arte el suyo que alumbra la vida, de espaldas al público.
Director de orquesta.
A sus ocho el primer concierto y a los quince, estreno de batuta.
Alberto Ginastera y Vincenzo Scaramuzza, maestros primero. Hermann Scherchen después y nada menos, con quien estudió la dirección del instrumento musical. Y entonces, tantos y más tantos escenarios del mundo.
Hombre de pocas palabras, sorprendido en “Sin Máscara”, por el viaje por su vida que hicimos: “¿Y cómo sabe todo de mí, Cristina, y cómo sabe…?”
Director de orquesta y una fiesta de belleza, el diálogo.

En "Sin Máscara", con Cristina Castello
05/11/99
 

 

martes, 15 de diciembre de 2015

3 preguntas sobre"La ley de Medios no se toca", por Roberto H. Iglesias


Con respecto a las movilizaciones que se realizan bajo el lema "La ley de Medios no se toca", hago tres preguntas:

1. ¿Desde cuándo está mal proponer cambiar una ley y, en cambio, proclamar que "no se toca" , como si fuera una imposición sagrada? (Twiiter: ‪#‎LeyDeMediosNoSeToca‬)
2. ¿Cuál es el sentido de repudiar el cambio de una ley si no saben qué términos tendrá una posible nueva norma?

3. Si el repudio es al DNU 13/15 que estableció las competencias de los ministerios y colocó a AFSCA en la órbita del Ministerio de Comunicaciones (en lugar de permanecer bajo la órbita del PE) debe recordarse:

a) que la estructuración de los ministerios al inicio de una gestión siempre se ha hecho con DNUs desde hace ya más de 20 años y

b) que con Sabbatella el AFSCA no era siquiera un organismo regulador autónomo sino completamente sometido al Poder Ejecutivo, aplicando la ley en forma desigual y discriminatoria. El regulador Sabbatella llegó incluso al punto de hacer campaña electoral por el partido oficial conjuntamente con uno sus regulados (Szpolski) Ver http://bit.ly/1Vk2YP3
c) que no se trata de ninguna intervención, sino de reubicar un organismo descentralizado en otra órbita.
La ley de Medios es perfectamente criticable y reemplazable por una mejor. No es sagrada ni mucho menos.
Digan lo que digan y más allá de quienes crean en ella de buena fe, se trata de una movilización (que tienen todo el derecho de llevar adelante) pero que responde a objetivos políticos K y que es en gran parte impulsada por quienes quieren mantener sus privilegios (6-7-8 en medios públicos, continuidad de Sabbatella como agitador político en un organismo técnico y dinero público y facilidades discrecionalmente asignadas para continuar medios propagandísticos K).
Y también por no pocos de quienes fueron insensibles a las exclusiones, despídos, "escraches de Estado", invisibilizaciones, etc. de sus colegas periodísticos, titulares de medios no K y ciudadanos comunes y se opusieron a una verdadera diversidad de voces mientras se intentaba ahogar a las no oficialistas con un poderoso aparato oficialista, por momentos intimidatorio.
Me parece importante que las nuevas autoridades comuniquen adecuadamente todos estos puntos.
Por otro lado, si querés conocer mi posición personal y a fondo de los términos concretos de la Ley de Medios de 2009, mirá este artículo (clic AQUÍ)

Roberto H. Iglesias
14 de diciembre de 2015

lunes, 14 de diciembre de 2015

El horror y la luz en la vida de Cristina Castello, en diálogo con Arturo Cavallo

Captura de pantalla que hizo mi esposo, André Chenet, desde Francia: puro amor
Siempre digo que todos tenemos en la vida uno, dos, o más momentos de fractura. No se sale impunemente del horror ni de la belleza. Se sale mejor o peor, según el material de resistencia espiritual de cada uno. 

Arturo Cavallo, periodista y productor,  hombre de ojos que saben ver- apuntó a esa parte de mi ser/vida. A una de las bisagras que marcó uno de mis «antes» y de mis «después». 
Prodigiosa vida que, mientras vivía yo el «antes» de horror, me preparaba y anticipaba el milagro de un «después» de luz. Tanta luz. «Pues la belleza no es nada/sino el principio de lo terrible, lo que somos apenas capaces/de soportar, lo que sólo admiramos porque serenamente/desdeña destrozarnos.» (R. M. Rilke).

En nuestra charla, que pueden ustedes ver/escuchar en tres bloques cortos, están presentes el periodismo y algunos colegas, como Jorge De Luján Gutiérrez,  Raúl Burzaco, y tantos,nombrados o no (no mencioné al queridísimo Hugo Ferrer), pero siempre en mí;  y siempre la poesía; y siempre las manos abiertas hacia mis demás. En suma, las tres razones de mi vida… Y más: mis dos ciudades: Buenos Aires y París, anécdotas con mis entrevistados… y hasta alguna travesura que filtré, sobre la actualidad política.

Un viaje al ayer, que no es recuerdo sino vivencia, en maridaje perfecto con mi hoy, que tiene mucho que ver, también, con la vida de mis dos patrias: Buenos Aires, la patria de mi raíz y París, la patria de mi follaje. 
«Y porque a veces me pasan estas cosas, la vida, me miro a los espejos y Dios me reconoce» (Rafael de León).
                       Cristina Castello


La entrevista, aquí: 

Primer bloque: 14 minutos
El diálogo comienza en el minuto 
02:52


Segundo Bloque: 15 minutos


Tercer Bloque: 24 minutos


oooooooo

Cristina Castello es una resiliente
por Arturo Cavallo

Es una resiliente.
Camino a la redacción de la revista "Gente", donde trabajaba, fue atropellada por un auto. A partir de ahí se reinventó.
Después de dos años de aquel corte en su vida, entera “por dentro y por fuera”; volvió al periodismo que había empezado casi de niña, y mientras estudiaba la carrera, al que no dejó ni siguiera cuando se hacía alguna "luz" entre una y otra operación de aquellos fatídicos tiempos; los entrevistados -primeras figuras del quehacer nacional- sentados al lado de su cama de convaleciente, debían arreglárselas para responder a sus preguntas, siempre a fondo y sin concesiones.
Había trabajado en todos los medios gráficos de Córdoba, y –en Buenos Aires desde 1982, en aquel “Tiempo Argentino” de Raúl Burzaco, en “Gente” en “Viva” de Clarín y otros varios medios escritos. Docente de La Entrevista Periodística, también son de su responsabilidad su programa de tele “Sin Máscara”, de radio, “Convengamos que… con Cristina Castello”, sus columnas en otras emisiones, etc.
Entre el 76' y el 83'  -y también después- padeció el horror y la amenaza, sólo por luchar con la palabra, por la Democracia. 
Poeta –cuatro poemarios bilingües publicados en París- y periodista por esencia, con más de una década viviendo en Francia, desde donde trabaja para medios de ese país, de España y de Méjico.
Es Cristina Castello en diálogo con Arturo Cavallo en «Abrazos, mañana, tarde y noche» martes 10 hora 13 en en Veo Radio 
www.veoradio.com.ar y porwww.arturocavallo.com.ar. Repetición sábado hora 10 y en diversos días y horarios en distintas radios de AM y FM de provincias. En bloques horarios en radios internacionales.
Primer bloque: 
https://www.youtube.com/watch?v=c026IXc-FPc
Segundo bloque: 
https://www.youtube.com/watch?v=9eNQCXw_Sjo
Tercer bloque: 
https://www.youtube.com/watch?v=fSxWoK91oy8


domingo, 13 de diciembre de 2015

Jorge Telerman, en "Sin Máscara", con Cristina Castello



Político y empresario.
Fue jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y, antes -su prolífico itinerario lo había tenido también como  Secretario de Cultura de CABA. 
Cultivado, elegante, seductor, bon vivant 
Ama tanto el Poder como la Cultura.

26/08/99

Cristina Castello, esencia de periodista. En "Abrazos", con y por Arturo Cavallo (tele)

Es una resiliente.
Camino a la redacción de la revista "Gente", donde trabajaba, fue atropellada por un auto. A partir de ahí se reinventó.
Después de dos años de aquel corte en su vida, entera “por dentro y por fuera”; volvió al periodismo que había empezado casi de niña, y mientras estudiaba la carrera, al que no dejó ni siguiera cuando se hacía alguna "luz" entre una y otra operación de aquellos fatídicos tiempos; los entrevistados -primeras figuras del quehacer nacional- sentados al lado de su 
cama de convaleciente, debían arreglárselas para responder a sus preguntas, siempre a fondo y sin concesiones.
Había trabajado en todos los medios gráficos de Córdoba, y –en Buenos Aires desde 1982, en aquel “Tiempo Argentino” de Raúl Burzaco, en “Gente” en “Viva” de Clarín y otros varios medios escritos. Docente de La Entrevista Periodística, también son de su responsabilidad su programa de tele “Sin Máscara”, de radio, “Convengamos que… con Cristina Castello”, sus columnas en otras emisiones, etc.
Entre el 76' y el 83'  -y también después- padeció el horror y la amenaza, sólo por luchar con la palabra, por la Democracia.
Poeta –cuatro poemarios bilingües publicados en París- y periodista por esencia, con más de una década viviendo en Francia, desde donde trabaja para medios de ese país, de España y de Méjico.
Es Cristina Castello en diálogo con Arturo Cavallo en "Abrazos, mañana, tarde y noche" martes 10 hora 13 en Veo Radio www.veoradio.com.ar y porwww.arturocavallo.com.ar. Repetición sábado hora 10 y en diversos días y horarios en distintas radios de AM y FM de provincias. En bloques horarios en radios internacionales.

Arturo Cavallo

jueves, 10 de diciembre de 2015

¡Viva la Patria recuperada! #Cambiemos #MauricioMacri



Sobre mis cuadernos de escolar
Sobre mi pupitre y los árboles
Sobre la arena sobre la nieve
Escribo tu nombre

Sobre todas las páginas leídas
Sobre todas las páginas en blanco
Piedra sangre papel o ceniza
Escribo tu nombre

Sobre las imágenes doradas
Sobre las armas de los guerreros
Sobre la corona de los reyes
Escribo tu nombre

Sobre la jungla y el desierto
Sobre los nidos sobre las retamas
Sobre el eco de mi infancia
Escribo tu nombre

Sobre la maravilla de las noches
Sobre el pan blanco de todos los días
Sobre las estaciones desposadas
Escribo tu nombre

Sobre todos mis retazos de azur
Sobre el estanque sol mohoso
Sobre el lago luna viviente
Escribo tu nombre

Sobre los campos sobre el horizonte
Sobre las alas de los pájaros
Y sobre el molino de las sombras
Escribo tu nombre

Sobre cada aliento de la aurora
Sobre la mar sobre los barcos
Sobre la montaña enloquecida
Escribo tu nombre

Sobre la espuma de las nubes
Sobre los sudores de la tormenta
Sobre la lluvia espesa insípida
Escribo tu nombre

Sobre las formas centelleantes
Sobre las campanas de colores
Sobre la verdad física
Escribo tu nombre

Sobre los senderos despiertos
Sobre las rutas desplegadas
Sobre las plazas desbordadas
Escribo tu nombre

Sobre la lámpara que se enciende
Sobre la lámpara que se apaga
Sobre mis casas reunidas
Escribo tu nombre

Sobre el fruto cortado en dos
Del espejo y de mi cuarto
Sobre mi lecho concha vacía
Escribo tu nombre

Sobre mi perro goloso y tierno
Sobre sus orejas erguidas
Sobre su pata desmañada
Escribo tu nombre

Sobre el trampolín de mi puerta
Sobre los objetos familiares
Sobre la onda del fuego bendito
Escribo tu nombre

Sobre el vitral de las sorpresas
Sobre los labios atentos
Muy por encima del silencio
Escribo tu nombre

Sobre mis refugios destruidos
Sobre mis faros desplomados
Sobre los muros de mi hastío
Escribo tu nombre

Sobre la ausencia sin deseos
Sobre la soledad desnuda
Sobre el escalón de la muerte
Escribo tu nombre

Sobre la salud recobrada
Sobre el peligro que se aleja
Sobre la esperanza sin recuerdos
Escribo tu nombre

Y por el poder de una palabra
Vuelvo a recomenzar mi vida
Yo nací para conocerte
Para nombrarte

Libertad.



«Libertad», Paul Éluard


(En Poésie et Vérité, 1942)

lunes, 7 de diciembre de 2015

Tres presidentes socialistas aliviados por la presencia de Macri, por Marcelo Boffa

La sociedad argentina ante una oportunidad histórica 

No es cierto, como parece expresar el amigo Pagni y muchos honestos compañeros de ruta del progresismo tradicional que necesariamente haya una dicotomía entre el “estilo gerencial” y la política. 
Ya Nicos Poulantzas a fines de los años 70 (ningún ideólogo del consenso de Washington ni ningún político de la UCEDE) enseñaba que el poder albergaba dos dimensiones: la del dominio sobre los hombres y la de la administración de las cosas. 
Es más que evidente que la obsesión enfermiza de quienes fueron derrotados en las urnas y de muchos de sus más llanos seguidores por la primera de estas dimensiones, dejó en el completo olvido la segunda de ellas. Es que dicha tarea, la de “la administración de las cosas” implicaba un mínimo de atención al servicio debido a la sociedad, arriba de la cual edificaron su lubricado aparato ”nacional y popular”.
Las características de la actual promesa desarrollista-democrática de Cambiemos resultan aún más sorpresivas para ámbitos como el de unas ciencias sociales locales devaluadas (y lo digo con dolor), demasiado “adaptadas” a la destrucción de nuestro sistema nacional de estadísticas, a un país que se regodea infantilmente en el “todos y todas” en medio de un verdadero femicidio que nadie asocia a responsabilidad estatal alguna, a circuitos felices porque se financian investigaciones sobre los QUOMs, a los que luego, los gobernadores feudales ultra K ultrajan y asesinan sin que estos circuitos felices crean necesario “retocar” relato alguno. 
La lista es, por supuesto, mucho más larga y se articula con los eslabones más débiles del “aparato” Las adolescentes militantes convencidas de que “se venía” una especie de mezcla de Menem con Videla intentaban decirle a los trabajadores de la provincia de Buenos Aires que perderían “el derecho a la salud”, cuando diariamente viajan a atenderse a Capital por tener un sistema hospitalario abandonado, destruido y colapsado. Que venían a “privatizar escuelas” cuando tantos se vieron obligados a engrosar la matrícula privada o se anotan en las escuelas públicas de Capital ante el desastre del sistema educativo del conurbano realmente existente. 
El partido-gobierno-estado ampliado de los K incluye a no pocos profesorados, universidades nacionales e investigadores completamente enajenados del sentir de una inmensa mayoría (mayor aún que la expresada en el resultado electoral) de sectores populares y medios. Se trata del sentir de sectores que sufren sin protección estatal alguna su estancamiento en la pobreza y en otros casos, el abandono o el castigo por parte de la soberbia gubernamental apoyada en un nuevo clientelismo ostentoso de altos ingresos de facción y violentamente contrastante con quienes “trabajan” porque al menos así es visto popularmente, si la “etnografía” continúa teniendo algún valor. 
En medio de este “combo” de incomunicación de situaciones de vida no reconocidas, tres presidentes socialistas de América Latina, se mostraron ostensiblemente alegres y aliviados por el triunfo electoral de Mauricio Macri.  
Sospechan que va a “destrabar” a puro incremento de los intercambios a un Mercosur estancado.
Matar estudiantes y dirigentes con la excusa de que “son de derecha” o encarcelar a los dirigentes de movilizaciones multitudinarias con la excusa de ser “agentes del imperialismo”, no es algo que le resulte cómodo, aunque lo disimule muy bien, a la verdadera izquierda de la región. 
Entre nosotros, la ausencia de crecimiento económico privado durante los últimos años, el aumento de la pobreza que se ubica entre los 13 y los 14 millones de personas, una tasa de inflación entre las más elevadas del mundo, además del ostensible deterioro en infraestructura, energía y servicios no ha impedido a buena parte de nuestros progresismo y nuestra izquierda, ser disueltos moralmente por Cristina Kirchner, al punto de no poder escapar a su relato del dominio del PJ, como supuesto mal menor. 
La decadencia de no pocos de ellos se evidenció en la no asistencia a la movilización por el asesinato de Nisman, evidenciando una especulación todavía vigente- ignorante del cambio de época- que es la de conformarse con quedarse con una pequeña porción social y electoral de la descomposición de los K.
Mauricio Macri, M. Bachelet y Tabaré Arias

No faltaron los militantes progresistas y de izquierda de Capital Federal que se enamoraron de un criador de caballos de la provincia de Buenos Aires, (sin que esto entrañe prejuicio alguno hacia los criadores de caballos) que formó parte de estos 28 años de dominio del PJ, repudiado por la mayor parte del pueblo bonaerense y que ya, como antecedente, había repudiado a los justicialistas del “Proceso” en 1983. 
La hora de una “administración de las cosas” por parte de Cambiemos coloca a la sociedad argentina ante una oportunidad histórica. 
La idea de un desarrollismo democrático con voluntad inclusiva, puede hacernos aprovechar lo que desaprovechamos durante el gobierno de Alfonsín. 
Recordemos que ante los primeros límites de de dicha experiencia, con sus trece paros nacionales incluídos, nos abrazamos como sociedad a la “alternativa” del justicialismo de Carlos Menem, que entre todos los proyectos neoliberales fue uno de los mas dañinos del mundo, sin lograr, en algunas áreas específicas, los niveles de destrucción materializados por los K. 
El actual proyecto de Cambiemos es liderado por una novedosa perspectiva presidencialista de centro que, no obstante, despliega una multiplicidad de culturas políticas con eje en el desarrollo, la integración social y un liberalismo democrático progresista, promotor de una sociedad plural. 
No es poco, cuando vivimos en el riesgo de ser devorados por el atraso y los punteros de la droga, cuando detrás del discurso de izquierda, son consolidados millones pobres y estamos al borde de ser un gigantesco INDEC, una sociedad en el límite del peligro del fraude perpetuo y el fascismo. 
Para mis amigos de izquierda, cabe la invitación a reflexionar acerca de un continente, nuestra querida América Latina, con no pocos países de dicho signo político y que, no obstante, no ha dejado de profundizar su condición de región mas desigual del planeta. 
Mi sueño es que de la mano de María Eugenia Vidal, Macri y Cambiemos a la sociedad argentina le vaya bien. No sólo porque es el deseo mayoritario del pueblo argentino. No sólo porque para eso votó como votó. Sino por el legítimo rechazo que provoca la estrategia reaccionaria de quienes comenzaron a militar por su fracaso al día siguiente de la elección. 
Ni los vaciadores del IOMA, ni los vaciadores del Banco Central, ni los que nos matan y nos empobrecen hace décadas en nombre de una supuesta cultura nacional y popular tienen autoridad alguna para ninguna supuesta “lucha” contra el estilo de vida que empezó a elegir nuestro pueblo. Menos aún los que fueron directa o indirectamente satélites seguidistas de los K. 
Cuando en cuatro u ocho años alguna alternancia pueda indicar voluntades de cambio de un país que será indiscutiblemente mejor, sólo debemos procurar que no tenga ninguna relación con el bloque corrupto que nuestra sociedad, con la ayuda de Cambiemos acaba de derrotar. 
La tarea recién comienza. El cambio necesario es aún más profundo del que la coyuntura aparenta. 
Los presidentes Bachelet, Tabaré Vásquez y Dilma (en este caso, aún, con la tensión de los problemas que enfrenta) entendieron cabalmente la oportunidad de los nuevos consensos. 
La sociedad argentina ya votó y ahora se encamina, pacíficamente, a construir y comprender. La promesa de una “sociedad normal” para utilizar la expresión popularizada por Nun y explícitamente formulada y no cumplida por la Alianza y por Nestor Kirchner, parece empezar a tener lugar.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Nelson Mandela: 46664 Pájaros de libertad, por Cristina Castello


          En el atardecer del 2 de febrero de 1990, pudo respirar de nuevo a corazón abierto, después de haber sufrido 27 años de cárcel, acusado de ser Inocente. Nelson Mandela comenzó por tratar de cambiar su aldea para poder cambiar el mundo (Gandhi dixit). Había empeñado su vida en la lucha contra el apartheid, que segregaba a la población negra de Sudáfrica y la obligaba a vivir de manera infrahumana. Por cierto que para aquel régimen discriminatorio esto fue suficiente para considerarlo un «terrorista».
         La respuesta del gobierno sudafricano ―hambriento de injusticia y de la mano de la CIA yanqui― al intento ininterrumpido y heroico de terminar con la exclusión, fue una cifra. Una cifra atroz.
         46664.
         46664 fue el número de prisionero que selló a Mandela tras las rejas, primero en la mazmorra de Robben Island y luego en la de Pollsmoor.
         Pero también fueron 46664 las palomas que surcaron el cielo hace veinte años, el día de la liberación del pájaro de la libertad, el 2 de febrero de 1990.
         Mandela había abierto sus ojos a la vida el 18 de julio de 1918 en Umtata, Sudáfrica, hijo del jefe de la tribu de los Tembu, quien lo bautizó Rolihlahla. Después de la educación primaria en una escuela de misioneros británicos, hizo el bachillerato en artes y luego la carrera de abogado. A los 24 años se inició en la política, durante su tiempo estudiantil en Johannesburgo y se incorporó  al Congreso Nacional Africano. (ANC). Desde allí, con otros jóvenes, se dio a la tarea de rescatar de la exclusión a millones de trabajadores casi esclavos, a campesinos de zonas rurales y a profesionales.
         Portar sangre negra en las venas, era ―y es, aún― un estigma y una condena, para un mundo sin piedad. Pero nuestro hombre soñaba con la emancipación.       Mandela ama la música de Händel y de Tchaikovski y su vida inspiró a no pocos músicos, que convirtieron su itinerario de piel negra y albas interiores, en canción. Él ama la escritura, los libros y el cine: su propia historia fue llevada a la pantalla, en «Invictus», flamante filme de Clint Eastwood, protagonizado por Morgan Freeman y Matt Damon. Ama los atardeceres, amó a sus tres esposas, con la última de las cuales ― Graça Machel― se casó cuando tenía 80 años. «Quiero al ser humano. Es un símbolo, no un santo», dijo ella de su marido.
         Sí. Mandela es un ícono de la paz y de la entereza para enfrentar la adversidad,  y un emblema de la resistencia ante la menor posibilidad de renunciar a sus principios, aunque eso lo haya sumido en más y más años de prisión.

Pájaros del amor
         «En prisión uno está frente a frente con el paso del tiempo. No hay nada más aterrador», había escrito Mandela en su celda, que es hoy un sitio de atracción turística. ¿El morbo no tiene límites, como parece tenerlos la memoria?
         Después de los primeros años de prisión, nuestro hombre no era para los jóvenes, más que una referencia, un recuerdo vago, sólo una mención. La conciencia pública no guardaba con interés su nombre ni su lucha: era un candidato para el olvido. Pero estaba Winnie.
         
Con Winnie, su 2ª esposa, en 1990
Winnie fue su segunda esposa, después de Evelyn ― su amor de juventud― con la cual estuvo casado en el período 1944-1950 y con quien tuvo cuatro hijos. A Winnie, una trabajadora social ―un huracán de pasión― la desposó  en 1958 y la pareja tuvo dos bebés.
         Inteligente, bella, infatigable, tomó la antorcha, a pesar del odio y las persecuciones de la policía. Fue varias veces arrestada, se convirtió en un símbolo de la resistencia y fue conocida entre la población negra, como Madre de la Nación. Fue tal su fuerza y tan potentes sus convicciones que, con el tiempo, surgió como una figura en sí misma, más allá de Mandela.
         Se separaron en 1996. La pasionaria sudafricana se habría rodeado de un grupo violento, en resistencia por la cárcel de su amado, y por las masacres con que el Poder causaba millares de muertos; la cometida en Soweto, es un «ejemplo» del horror que el hombre puede causar al hombre.

El grupo de Winnie fue implicado en acusaciones de asesinato, secuestro y violación; y ella misma, en 1991fue juzgada por el supuesto asesinato de un escolar. No fue condenada. El hombre de los pájaros de libertad la acompañó en todo momento, pero luego ambos anunciaron el fin del matrimonio. Fue entonces Zinzi, una de las hijas el matrimonio, quien escoltó y representó muchas veces a su padre en el extranjero. Él había sido elegido presidente de su país en 1994, cargo que mantuvo hasta 1999.

Pájaro de la paz
         «Siempre he atesorado el ideal de una sociedad libre y democrática, en la que las personas puedan vivir juntas en armonía y con igualdad de oportunidades. Es un ideal para el que he vivido. Es un ideal por el que espero vivir, y si es necesario, es un ideal por el que estoy dispuesto a morir».
         Con esta declaración de principios, Nelson Mandela cerró su alegato ante la justicia en 1961. Las supuestas «causas» de su detención y acusación de alta traición, había sido su resistencia frente alapartheid. Con aquellas palabras, desafiaba al Tribunal a condenarlo a la pena de muerte. El público lloraba en los palcos; las Naciones Unidas habían impuesto sanciones contra Sudáfrica y la resistencia contra la ignominia era cada vez mayor, pero el líder sostuvo en palabras la actitud de toda una vida, con la serenidad de la verdad, con esos valores que lo mantuvieron erguido, cuando todo zozobraba.
         Y siguió ese camino. En 1985, cuando llevaba 25 años de cárcel, resultaba una molestia para el gobierno sudafricano, a causa de la presión internacional. Entonces, le ofreció la liberación, con ciertas condiciones. Entonces, Mandela ―a través de una carta que leyó su hija Zini― esgrimió de nuevo su esencia incorruptible. Rechazó dejar las rejas, hasta que toda la población negra alcanzara sus derechos.
Fue una conducta que le valió cinco años más de prisión. En 1988, en el estadio Wembley de Londres, miles más miles de personas celebraron su setenta cumpleaños, en un concierto que vieron millones de personas en todo el mundo. «Te saludamos Nelson Mandela. Y queremos verte a ti y a los otros prisioneros políticos en libertad», bramó la voz del cantante Harry Belafonte y su voz estremeció al Poder.
El día del vuelo de las 46664 palomas, cuando las calles recuperaron los pasos del hombre de piel azabache para transitar la libertad, él habló de reconciliación. ¿Reconciliación con el opresor? Mandela explicó la necesidad de evitar una masacre: «si no, la única sangre que correría sería la del hombre negro», sentenció.
          Es curioso, el líder había dicho siempre que el enemigo era la supremacía blanca y, sin embargo, hasta el blanquísimo ex-presidente Pik W. Botha, uno de los responsables de sus 27 años de cárcel, pensó que su víctima era la única esperanza hacia una salida pacífica.
         En 1948, el Partido Nacional había ganado las elecciones, donde sólo los blancos tenían permitido votar, y empezó a instalar el apartheid. Y casi hasta los finales del siglo XX, el Poder en Sudáfrica provino de ese partido y de la Iglesia Reformista Holandesa. En aquel año, entre otros códigos que deberían ser extraños a la naturaleza humana, se establecieron una serie de normas, como la Ley de Clasificación Racial, la Ley de Matrimonios mixtos, que prohibía las uniones entre personas de diferentes razas y la Ley de Áreas, que confinaba a los negros a vivir en zonas delimitadas.
         Por cierto, estos horrores no existen ya, en la evidencia cotidiana, sino disfrazados de democracia; y hay otros horrores: siempre hay más. ¿Pudo Mandela cambiar su aldea, su África del Sud? ¿La idea de reconciliación fue una idea o es una realidad? Todo parece indicar que fue sólo un sueño.
         Este hombre ejemplar dejó un surco; él es una huella y una antorcha, pero la historia enseña que tratar de negociar con el enemigo en el Poder, aunque sea con la más sana intención, sólo lleva al influencismo. A creer que, dentro de las filas del enemigo, se podrá influenciar, sin pensar que siempre es el enemigo quien decide sobre la vida de las personas. Hoy gobierna Jacob Zuma, negro y en representación de negros y mestizos. Pero, ¿gobierna para los excluidos, por la justicia y la igualdad, tan caros a Mandela?

¿Pájaros libres?
         En 2004 Nelson Mandela se retiró de la vida pública. «No me llamen, yo los llamaré», dijo. De cualquier manera, continúa trabajando por la paz, como gran estadista y se dedica muy especialmente a combatir el SIDA, desde  hace mucho; su hijo ― Makgatho― murió acausa de esa enfermedad en 2005, a los 54 años, y son más del 20% las personas que la padecen en las tierras sudafricanas.
         Hoy, a pesar del sacrificio de 27 años de prisión de Mandiba― así lo llaman, con ese título honorario que daban los ancianos de su tribu― el dolor recorre los senderos de su país. La pobreza aumenta en progresión geométrica, según las cifras oficiales hay un 26% de desempleados, que en realidad es del 40%. La lucha contra el apartheid parecía ganada y, de hecho, el apartheid no existe en lo formal; y los adeptos al gobierno, y en particular el Partido Comunista, afirman que están dispuestos a «matar o morir» por Zuma.
         En los hechos, la clase dirigente es la misma del capitalismo del apartheid. Un hombre de raza negra gobierna, sí. Pero sigue tutelando a una minoría. Más del 43% de la población vive con menos de 22 euros por mes; y ya desde 1994 las tierras están distribuidas con cifras que cuentan la verdadera historia: el 3,6 por ciento de ellas es para los negros; y más del 80% para los blancos.
         Para mantener el sistema, estas políticas aseguran la perpetuación del capitalismo del apartheid. Dicho sin máscara: garantizan la súper explotación de la población negra y refuerzan los obstáculos para la constitución de una nación unida y soberana.
         9855 días de `prisión, 27 años de 46669 pájaros sin libertad. Y ahora, ¿qué?
          El carnaval del mundo engaña tanto....*
*Juan de Dios Peza
Cristina Castello, 30 de enero de 2010- Publicado en revista "Open", México